El que da lo que tiene, a pedir se queda o, a pedir se enseña.
La hebra de Marimoco, cosió siete camisas y le sobró un poco.
En los tiempos cuaresmales, los ponientes, vendavales.
Dar a guardar las ovejas al lobo.
Que a la corta, que a la larga, todo se paga.
La belleza es de índole caduca; una sola estación y desaparece
El que algo quiere, algo le cuesta.
Quien sus bienes da en vida, merece que le den con una porra en la barriga.
Donde la malicia sobra, falta el entendimiento.
No se quiebra por delgado, sino por gordo y mal hilado.
De lo que veas cree muy poco, de lo que te cuenten nada.
Jóvenes y viejos, todos necesitamos consejos.
Calle mojada, caja cerrada.
Lo quiere como la mula a la carreta.
Cada vez que el murmurador charla, echa abajo una acera de casas.
La fortuna de la mar, hace a unos bien y a otros mal.
Quien tiene miedo tiene desgracia.
Una cosa es predicar y otra distinta dar ejemplo.
Incluso el hombre más sabio tiene defectos. Ignorante es aquél que no los reconoce.
De lejos parecen y de cerca son.
Quien da lo que tiene, a pedir se queda.
Quien se va, vivo y muerto está.
A nave rota, todo tiempo es contrario.
El perro que da vueltas, se echa en la ùltima.
El rico no pierde sino el alma, y las hijas de los pobres.
Muerto que no hace ruido, mayores son las súas penas.
Lo que el Diablo no puede hacer hácelo la mujer.
Si un hombre tiene hambre no le des un pez, enséñale a pescar.
Frailes y monjas, del dinero esponjas.
Una flor no hace primavera.
Mejor ser un rico pobre, que un pobre rico.
Quien con hambre se acuesta, con pan sueña.
Bueno es dar, y sin embargo, no conviene ser muy largo.
Hierba mala nunca muere.
Quien tras el caldo no bebe, no sabe lo que se pierde.
Si el mozo supiese y el viejo pudiese, no habría cosa que no se hiciese.
Rectificar es de sabios.
Un año bueno y dos malos, para que nos entendamos.
A la ruin oveja la lana le pesa, y al ruin pastor el cayado y el zurrón.
Ave de pico, no hace al amo rico.
Variante: Caridad y amor no quieren tambor; en silencio viven mejor.
Si te pica un alacrán, las campanas a repicar.
Lo que en la bonita es gracia, en la fea es desgracia.
Esa negrita chiflada, no paga desbraguetada.
La lengua es el castigo del cuerpo.
Conocimientos puede tenerlos cualquiera, pero el arte de pensar es el regalo más escaso de la naturaleza.
Cada cual echa sus cuentas; unas veces va errado y otras acierta.
La casa del que se burla, acaba incendiándose.
A la mujer y al aguardiente, ¡de repente!.
El mal cobrador hace mal pagador.