Si a los treinta no te has casado ni a los cuarenta eres rico, arre borrico.
Un día el lobezno se convertirá en lobo, aunque se haya criado entre los hijos del hombre.
Alabar y callar para medrar.
Abrazar y besar solo es barbechar, pero cerca le anda el sembrar.
Si quieres hablar mal de alguien, hazlo por donde no sople el aire.
Quien sirve al común, sirve a ningún.
Si no hubiese tercos, no habría pleitos.
Quien a heredar aspira, larga soga estira.
Cuando el camino es corto, hasta los burros llegan.
Caballo que ama al dueño hasta respira como el.
Andar, andar que aún queda el rabo por desollar.
Hay amores que matan.
Con los curas a oscuras nunca te quedes, que aunque llevan refajos no son mujeres.
Los enemigos de la bolsa son tres: vino, tabaco y mujer.
Amor, El de asnos hace sabios, y de sabios hace asnos.
Mucho hijo puta con cara de conejo.
Insinuación de rey, como si fuera ley.
Si la envidia fuera tiña, cuántos tiñosos habría.
Con las piedras que me arrojan construyo mi hogar.
El cura, cuando muere un rico, mata un buen cochino.
La desconfianza y el amor no comen en el mismo plato
Viejo es Pedro para cabrero.
Se nace llorando, luego se comprende el por qué.
La lluvia no se queda en el cielo.
El que solo come su gallo, solo ensilla su caballo.
En el horizonte de las tierras bajas un altozano parece una montaña
Amo recorrer las praderas. Entonces me siento libre y soy feliz. Si tuviéramos que vivir en casas, palideceríamos y moriríamos.
El vino puro dirá quién es cada cual.
Por unas saludes, no te desnudes.
Al amigo falso, tómelo el cadalso.
La amistad termina donde la desconfianza empieza.
El amor de un hombre por una mujer se desvanece como la luna, pero el amor de un hermano por un hermano es permanente como las estrellas y perdura como la palabra del profeta.
Cuando Marzo marcea, la vieja en el "jogarín" se mea.
Todos nacimos en cueros; y aunque la vanidad nos viste, la tiera nos dejará en los huesos.
De mujer que es madre, nadie nunca mal hable.
Una huésped llega con diez bendiciones, come una y deja nueve.
Al desdichado, poco le vale ser esforzado.
Dos que se quieran con uno que coma basta.
Bondad y dulzura, más que donaire, hermosura.
Si la serpiente oyera y el escorpión viera, no habría hombre que al campo saliera.
Es amor mal entendido el que no corrige a un hijo.
Tú no serás amado si piensas nada más que en tí.
De los olores, el pan; de los sabores, la sal.
Los defectos son como los olores: los nota más la persona de al lado que el que los lleva
Ruin consuelo el aplauso de los muchos.
Quien en tierra ajena muere, doblada pena tiene.
¡Lo que va de lo vivo a lo pintado!.
El carro no avanza si no se engrasan las ruedas
El ignorante al ciego es semejante.
Más vale la sal, que el chivo.