Que dulce queda la mano al que da.
Para uno que madruga otro que no duerme.
Donde hay pelo hay alegría.
Ruin amigo no vale un higo.
Cuando mulo no moria, gallinazo comia.
A mala leña un buen brazado.
Quien dinero tiene, come barato y sabio parece.
Tarde en casar y malcasar, son a la par.
Alcalde tonto, sentencia pronto.
Aunque uno esté dormido, no deja de amanecer.
Las palabras son como las hojas, cuando más abundan poco frutos hay entre ellas.
Te Conozca, bacalao, aunque vayas 'disfrazao'.
Cuando alguien tiene un vicio, o se caga en la puerta o se caga en el quicio.
Más chulo que un ocho.
Rapados y por rapar, todos han de pagar.
El bien hacer abre cien puertas, y el mal agradecer las cierra.
A la moza y a la parra, álzala la falda.
El cielo escucha las plegarias del corazón, no de la voz.
Al que quiera saber, mentiras a él.
Amigos que admiten regalos, ¡malo, malo!.
Quien mucho se arremanga, vésele el culo y la nalga.
En el ánimo moran continuamente la felicidad y la infelicidad. De vez en cuando salen a dar un paseo
Amigo viejo, tocino y vino añejo.
Duerme el leal lo que al traidor le place.
Cuando el diablo no tiene que hacer, con el rabo espanta moscas.
Variante: Caga más un buey que cien golondrinas.
A cabellos enredados, piojos por descontado.
Al que no sabe de vacas, la boñiga lo embiste.
Nunca mates una mosca sobre la cabeza de un tigre.
No te acompañes ni de amigo lisonjero ni de fraile callejero.
Fraile junto a doncella, ojo con él y ojos con ella.
A donde se cree que hay chorizos, no hay clavos donde colgarlos.
Cada raposa mira por su cola.
Muchos amigos pequeños, hacen a un enemigo grande.
Al hombre ocupado le tienta un solo diablo; al ocioso una legión.
Abejas sin comida, colmenas perdidas.
La reputación dura más que la vida.
Cómprale botas al indio y te dara de patadas.
Favores en cara echados, ya están pagados.
El justo se ve coronado de bendiciones, pero la boca del malvado encubre violencia.
Mujer graciosa, vale más que hermosa.
O todos moros o todos cristianos.
Muchos locos empezaron creyéndose sabio.
Cada cual es hijo de sus obras.
La mujer maluca abajo tiene el azúcar.
Cuando has visto que los caballos se junten con las mulas.
El temor modifica tu conducta.
Al cuerdo o al hábil, todo le es fácil.
La felicidad consiste en compartir el propio placer con otra persona
El cariño alimenta tanto como el odio consume