Por fuerte que seas, siempre existe otro más poderoso que tú
La mariposa nocturna se precipita al fuego.
Mala para quien calla y peor para quien habla.
Todo lo quiero: consejo y conejo.
Cada cual cuenta de la feria como le va en ella.
Boca brozosa, cría mujer hermosa.
Quien tiene prisa en el amor tiene prisa en el odio
Cuando el daño está hecho todos saben aconsejarte
Obrita que en sábado viene, puntadita de a palmo y salto de liebre.
La religión está en el corazón, La religión es la poesía del corazón
Al hombre deshonesto le es útil el azar
El buen gallo, en todo gallinero canta.
Escribir es un placer secreto y pecaminoso
La generación anterior planta árboles y la posterior se cobija a su sombra.
Quien mucho se baja, el culo enseña.
Caballo que no sale del establo, siempre relincha.
Revuélcate guarro, que San Martín está cercano.
Alcalde cruel, nadie dice bien de él.
A quien amasa y cuece, muchas cosas le acontecen.
En casa del herrero, nunca falta un palo.
Tres ges tiene el buen queso. grande, graso y grueso.
Hombre intranquilo vale por diez.
El que está a las duras, está a las maduras.
Lo cómodo o lo expedito, es mejor que lo bonito.
Leerle a uno la cartilla.
A unos da Dios ovejas, a otros, orejas. A veces perdiendo se gana.
Escarmentar en cabeza ajena es lección barata y buena.
Cuando siembres siembra trigo que chícharos hacen ruido.
Cuando veas relámpagos prepárate para la tormenta
Por San Antón, gallinita pon; y por la Candelaria, la buena y la mala.
Oficio ajeno, dinero cuesta.
En seco o en mojado, por San Lucas ten sembrado.
Todos estamos de visita en este lugar. Solo estamos de paso. Hemos venido a observar, aprender, crecer, amar, y volver a casa.
Tal vendrá que tal te quiera.
Cuidado con los secretos porque son una poderosa arma. Puedes utilizarla a tu favor o puede ser reutilizada en tu contra.
Donde aprietan, no chorrea.
Barbero que no sea parlero, no lo hay en el mundo entero.
Aunque los dos son de barro, no el lo mismo bacín que jarro.
Del falso bien viene el auténtico mal
Mea a gusto y contento, pero por favor, ¡mea dentro!
Nunca bailes en una barca pequeña.
Mucho preito hace mendigo.
De mozo rezongador nunca buena labor.
Que dulce queda la mano al que da.
A buen andar o mal andar, comer y guardar.
El agua hace sudar; el vino, cantar.
El que manda, manda.
Prefiero ponerme colorado una vez que rosado muchas veces.
Lo que me incomoda no me agrada y lo que no me parece bien tampoco me gusta.
Las palabras son como las hojas, cuando más abundan poco frutos hay entre ellas.