Rabo por rabo, más vale ir al propio que al extraño.
Una casa de blanquea en mayo, el mejor tiempo del año.
El perezoso considera suerte el éxito del trabajador.
Quien deja de ser amigo no lo había sido nunca
Ni el trigo es mío, ni es mía la cibera, conque así, muela el que quisiera.
Ave por ave, el carnero si volare.
Quien mea claro y pee fuerte, enseña los huevos a la muerte.
Buena vida, padre y madre olvida.
Favor publicado, favor deshonrado.
El caballo conoce por la brida al que lo guía.
Madrastras, reniego de ellas y de su casta.
Joven intrépido no deja memoria.
Jugador de mingo, pagador de mesas de domingo a domingo.
Más se queja quien caga en la manta que quien la lava.
Al fuego y al fraile no hurgarles. Al fuego porque se apaga, al fraile porque se inflama.
Belleza de cuerpo no se hereda
Domingo sucio, semana puerca.
Burro prestado termina con el lomo chollado.
Con el tiempo un ratón rompe una gúmena
¡A la mierda! (Fernando Fernan Gomez).
Ahorrar no es solo guardar sino saber gastar.
El que vive de ilusiones muere de desengaños.
Criar un hijo cruel es preparar el propio infierno
Lo tragado es lo seguro.
A las cosas ciertas encomendaos y de vanas esperanzas dejaos.
Espéjate para que veas cómo eres.
No hay mejor equipaje para llevar encima que la cordura y la mente clara. En tierras lejanas es más útil que el oro y saca al pobre de los apuros.
Para el particular, paso regular. Para el contratista, vista. Para el Ayuntamiento, paso lento. Pa la Diputación, buena canción. Pal Estáu, echáu.
Canas y dientes, son accidentes; arrastrar los pies, eso sí es vejez.
Enfrenta la lengua; considera y rumia las palabras antes de que salgan de la boca.
Las desgracias vienen juntas, y las gracias muy espaciadas.
El que con muchachos se acuesta, amanece hecho fiesta.
¿Chocolate con tomate?, ¡qué disparate!.
Se pudo una vez, se podrá de nuevo.
El buen general sabe vencer, pero también sabe no abusar de su victoria.
Cada quien puede hacer de su culo un candelero.
Julio, triguero, Septiembre, uvero.
El hábito no hace al monje.
La posteridad solo te pertenece cuando tus nietos juegan en tu puerta.
Al amigo con su vicio.
A chico mal, gran trapo.
Donde bien me va, allí mi patria está.
Hombre amañado, para todo es apañado.
Modestia exagerada, modestia falsa.
Una persona supero proteccionista tien infortunios (tener cuidado excedente invita desgracias).
A un burro le hacían obispo y lloraba.
El pobre puede morir; lo que no puede es estar enfermo.
Averiguelo, Vargas.
Una idea de último momento es buena, pero la precaución es mejor.
Mejore morir de estómago lleno que vivir con el vacío.