Por los reyes, el hielo y la nieve crecen.
Quien ofende al amigo no perdona al hermano
Dos capitanes hunden la nave.
Variante: Si la envidia fuese tiña, ¡cuánta pez se gastaría!.
El buey tira del arado, más no de su agrado.
El vino ha ahogado a más hombres que el mar.
Lo comido por lo servido.
¡Qué buenas sois mis vecinas!, pero me faltan tres gallinas.
Las fiestas en donde estés, la Navidad en casa.
Más ruido hace uno que charla que ciento que callan.
El que te cuenta los defectos de los demás, contará a los demás tus defectos.
Todos dan consejo y pocos lo toman.
Cuando el hombre ha agotado las mentiras, encuentra la verdad en el nuevo saco
Si las vides lloran debemos beber sus lágrimas.
Cada pardal a su espigal.
Haz bien, no te arrepientas, haz mal, te esperará a la vuelta de la esquina.
Amistad quebrada, siempre mal lanada.
Hay tres cosas que no se pueden ocultar: el humo, el amor y un camellero con su camello por el desierto.
Cual el tiempo, tal el tiento.
Cuentas de pobre, raro es que se logren.
Sabio es quien poco habla y mucho calla.
El que no arriesga nada lo arriesga todo.
Solo la modestia señala los actos de un hombre noble.
Por carne, vino y pan, deja cuantos manjares han.
El viejo el hipo para morir, el niño el hipo para vivir.
Todo tiene un fin.
Ver es creer, pero sentir es estar seguro. Y cuando debemos sentir, pensamos.
Chico hoyo hace el que se muere apenas nace.
Cuando dos se quieren bien, con uno que coma basta.
Donde no hay mata, no hay patata.
Donde va el mar, que vayan las arenas.
Mejor precavido, que arrepentido.
El hombre que permanece en pie hace también el trabajo del hombre sentado
Más vale una cuchara de suerte que una olla de sabiduría.
La oración de Zumaque: para trbajar no te mates.
De quien mira al suelo, no fíes tu dinero.
No prediques en desierto, ni machuques hierro yerto.
A cazuela chica, cucharadica.
Bachiller en artes, burro en todas partes.
Una cosa es el amor y el negocio es otra cosa.
El pan comido, hace al que lo da amigo.
Sacar lo que el negro en el sermón: los pies fríos y la cabeza caliente.
Llanero no bebe caldo ni pregunta por camino.
Los enamorados, no ven a los lados.
O follamos todos o tiramos la puta al rio.
Clérigo de noche, villano en gavilla y gitano en cortés, lejos los tres.
Donde manda capitán, no gobierna marinero Donde menos se piensa, salta la liebre.
Al hombre deshonesto le es útil el azar
Castigo de uno, escarmiento de muchos.
Como vives, juzgas.