¿Qué hacéis, mosquitos?. Aramos, porque sobre el buey que ara andamos.
Gente parada, malos pensamientos.
Quien convida al cantinero, o está borracho o no tiene dinero.
Más corre un galgo que un podenco.
Una equivocación, cualquiera la tiene.
El cerdo no sueña con rosas, sino con bellotas.
Si te molesta que te mientan, no preguntes.
Las cosas se toman según de quien vengan.
Hemos remado bien dice la pulga, cuando el pescador ataca.
El soldado que ha huido cincuenta pasos se ríe del que lo ha hecho cien pasos.
Quien te aconseja comparte tu deuda
El crédito fue asesinado por los malos pagadores
Piedra que rueda no hace montón.
Entre hermanos, si la prueba se gana o se pierde, da lo mismo.
A Dios rogando y con el mazo dando.
Ser desagradecido es de mal nacidos.
De casi no muere nadie.
Para amigos, todos; para enemigos, uno solo.
En julio, ¿dónde anda el mozo? Pues va de la acequia al pozo.
En España, amigos de hoy, enemigos de mañana.
Pierde el hablar lo que ganó el callar.
Que bailen los que están en la fiesta.
No confundas, jinete, el galopar del caballo con los latidos de tu propio corazón.
Hay mejores peces en el mar de los que se hayan podido pescar hasta ahora.
El que da lo que tiene antes de la muerte merece que le den con un canto en los dientes.
Frijoles con coles, pedos a montones.
Buena Voluntad hace que el camino sea más corto.
Ninguno que beba vino llame borracho a su vecino.
Dinero, ¿a dónde vas?, a donde hay más.
Gracias fuera de sazón, desgraciadas son.
Amor y amigo de verba, amigo y amor de mierda.
A muertos y a idos, no hay amigos.
Bendita la casa que a viejos sabe.
Hombre harto, no es comilón.
Para cada hombre sabio hay un más sabio.
A buen andar o mal andar, comer y guardar.
Por San Justo y Pastor, entran las nueces en sabor, y las mozas en amor.
Comed bueno, cagad fuerte, que pronto vendrá la muerte.
Al amigo y al caballo, no hay que cansarlos.
Al miedo plata; y al amor cariño.
A persona lisonjera no le des oreja.
¡Qué lindo don Diego, si no fuera muerto!.
Los amigos se conocen en las ocasiones.
Chapucea el chapucero, mala obra por buen dinero.
Con palabras y más palabras no se llena la media fanega.
¡Cómo sufre mi pecho que late!
El hombre recurre a la verdad solo cuando anda corto de mentiras
La casa sin mujer, es como la mesa sin pan.
Tú no serás amado si piensas nada más que en tí.
El ojo del puente, el baratillo y el pan, como se estaban están.