Si dices la verdad, ya tienes un pie en el estribo.
Esto es pan para tu matate.
Dios le da maíz a quien no tiene gallinas.
A burlas, burlas agudas.
A "creique" y "penseque" los ahorcaron en Madrid.
En el país de las palmeras se alimenta el asno de dátiles.
A chico caudal, mala ganancia.
Es más bello dejarse engañar diez veces que perder una vez la fe en la humanidad
A la mujer y al ladrón, quitarles la ocasión.
Comida gustosa: un poquito de cada cosa.
Nunca lamentes que te estas haciendo viejo, porque a muchos les ha sido negado ese privilegio.
Vigila tus pensamientos pues se convertirán en palabras.
Sea, que el tiñoso por pez venga.
No digas de este agua no beberé ni este cura no es mi padre.
Locura es no guardar lo que cuesta sudores ganar.
Más es fuerte el amor y más se siente dolor
Hablar poquito, y mear clarito.
Al loco y al fraile, aire.
De la nieve no sale más que agua
Se recuerdan los besos prometidos y se olvidan los besos recibidos
Si pierdes el caballo puedes recuperarlo;pero si pierdes la palabra, es para siempre.
El momento elegido por el azar vale siempre más que el momento elegido por nosotros mismos.
Tres cosas matan al hombre: soles, cenas y penas.
Amigo de todos y de ninguno, todo es uno.
Moza, sabe estotro: que de la perdiz el pecho y del conejo el lomo.
No arrojes margaritas a los puercos.
Peces grandes no viven en charcos pequeños.
Con nieve en enero, no hay año fulero.
A la moza mala, la campana la llama, que a la buena, en casa la halla.
Le dieron gato por liebre.
Donde hubo fuego, cenizas quedan.
Ten que dar, y el culo te vendrán a Besar.
Hace un frío que se hielan las palabras.
Una pulgada de tiempo es una pulgada de oro.
De pena murió un burro en Cartagena.
Ni poeta con dinero ni mujer sin pero.
Riñen los ovejeros y perecieron los quesos.
A diente cogen la liebre.
Vale más tomar agua con un amigo que néctar con un enemigo
Tienes que tener cuidado con lo que pides porque te lo pueden dar.
El corazón tiene sus razones, que la razón desconoce.
Cuando el genio apunta a la Luna, el tonto se queda mirando al dedo.
Esto el mundo me enseñó: a lo tuyo tú; y a lo mío, yo.
Hablar con el corazón en la mano.
El que llama a un abogado es que ha matado o mucho ha robado.
De padres cantores, hijos jilgueros.
Loca está la oveja que se confiesa con el lobo
Más vale a quien Dios ayuda, que quien mucho madruga.
Lo que saben dos, lo saben ellos y Dios; lo que saben tres, ciento lo sabrán después.
Cuando hay amor nos podemos acostar sobre el filo de una espada, cuando no nos amamos incluso una cama enorme no basta