Amistad entre desiguales, uno es señor y el otro el servidor.
Hacer buenas (o malas) migas.
Las mentes grandes discuten ideas; las medianas, cosas; y las pequeñas, personas.
Con dote de mujer pocos llegaron a enriquecer, y muchos a envilecer.
Boda mojada, novia afortunada.
El que a la bodega va y no bebe, burro va y burro viene.
Si el mozo supiese y el viejo pudiese, no habría cosa que no se hiciese.
Siempre habla un cojo cuando hay que correr.
El que de rosas de comer al burro, cobrara con un rebuzno.
No hay cambios sin inconvenientes, aun de peor a mejor
El aragonés fino después de comer tiene frío.
Mejor una palabra que serene a quien la escucha que mil versos absurdos.
Cree el fraile que todos son de su aire.
¡Qué te fagorizen! (publicidad española de finales de los 60. FAGOR).
Aguarraditas de Abril, unas ir y otras venir.
La libertad vale más que el oro
Quien miente, no habla lo que siente, sino lo que quiere.
Habla bien de alguien y te hará quedar mal.
El mejor espejo es un ojo amigo.
El enemigo del padre no es amigo del hijo
En la abundancia de agua, el tonto tiene sed.
Limando se consigue de una piedra una aguja
¡Sé siempre el primero, incluso para los golpes!
El que da pan a perro ajeno, pierde el pan, pierde el perro.
De buena casa, buena brasa.
Al olor de los dineros ya vendrá algún forastero que no conozca tu historia con los ojos bien tapados como el burro de la noria.
Dar santo y bueno, pero del pan del ajeno.
Cuando los santos hablan, licencia de Dios tienen.
No hay dicha, sino diligencia.
A la vejez se acorta el dormir y se alarga el gruñir.
si bebes el agua, sigue la costumbre.
Las sueños, sueños son.
Celosillo es mi marido y yo me río, porque cuando él se va, yo ya he venido.
Casadme, padres, casadme, que el cuerpo me arde.
Tres sacos son necesarios para tratar con un abogado: un saco de papeles, un saco de paciencia y un saco de dinero.
Este come cuando hay, caga por chirolas, camisa a medio lomo, pantalón a las rodillas.....
Amigos que se conocen, de lejos se saludan. Desaconseja las amistades muy profundas.
Tengo que aprender a caminar con tres patas dice la hiena cuando es vieja.
Las acciones revelan las pasiones
Favorecer a quien no lo ha de estimar es como echar agua al mar.
Machete estáte en tu vaina, garabato en tu rincon.
De hombres es errar, y de burros rebuznar.
La gente se arregla todos los días el cabello, ¿por qué no el corazón?.
Hasta que los leones tengan sus propios historiadores, las historias de caza siempre glorificarán al cazador.
Cuando los calvos mueren, la nostalgia los convierte en cabezas rizadas.
Nunca me arrepentí de lo que no dije.
Ya lo dijo un buen alcalde: en las fiestas todo de balde.
Mal agüero, antes las berzas que el granero.
Cuando se emborracha un pobre, ¡que borrachón!; pero si se emborracha un rico, ¡qué graciosón!.
Una mano no aplaude. Dos manos si.