El zorro cree que todo el mundo come pollo como él.
En luengo camino y en cama angosta se conoce a los amigos.
La gota de sangre mala, dura hasta la séptima generación
Con las buenas palabras nadie come.
La novia, de contado, y la dote, de prometido.
Año de nieves, año de bienes.
En la mucha necesidad dice el amigo la verdad.
Lo que se da con amor nunca se pierde.
No le escribas a tu mejor amigo, lo que puede saber tu peor enemigo.
Ponga agua en su vino.
Cuantos más seamos, más reiremos.
Del viejo, el consejo; de la vieja, la conseja.
Ni amigo reconciliado ni cordero dos veces asado.
A nadie le amarga un dulce.
El tropezón enseña a sacar el pie.
Págase el señor del chisme, más no de quien lo dice.
Ni adobo sin ajo, ni campana sin badajo, ni viudita sin su majo.
No es bello lo que bello es, sino lo que gusta
Más de uno conservaría sus bienes si hubiese sabido que el agua también apaga la sed
Buenas costumbres y dineros, hacen de los hijos caballeros.
Para el mozo, moza hermosa. Para la moza, mozo gracioso.
Padre, que me ahorcan; hijo, a eso se tira.
Las palabras del anciano son muchas veces oráculo.
El amor entiende todos los idiomas
Obremos a no ver, dineros a perder.
Hablando se entiende la gente.
Chiquito, hasta el asno es bonito.
El amor destierra la vergüenza.
No hay fuego más ardiente que la lengua del maldiciente.
A buenos ocios, malos negocios.
Formó una tormenta en un vaso de agua.
Caldera observada no hierve jamás.
Te va a atropellar un carrito de helados.
Cabeza que no habla, dígale calabaza.
Variante: De casta le viene al galgo el ser rabilargo.
Aramos, dijo la mosca, y estaba en el cuerno del buey.
Para la mi santiguada, que de donde vino el asno venga la albarda.
Los héroes que saben sacrificarse mejor, son los que mejor saben matar
Lo que del corazón rebosa, sálese por la boca.
Cuando dos corazones están de acuerdo incluso un pajar es un lecho de alegrías
Trabajo de muchachos y arada de borricos, no vale un perro chico.
Una familia unida come del mismo plato.
Mulas y putas siempre piensan unas.
Putas y tuertos todos somos vueltos.
Dar sale del corazón, no de las riquezas
Dinero que el naipe ha traído, hoy venido y mañana ido.
Al mal dar, tabaquear.
El lechón de un mes, y el pato, de tres.
Cada cosa en su sitio y un sitio para cada cosa.
Los tontos, si callan, lo parecen menos.