Nos aburrimos porque nos divertimos demasiado
En luengo camino y en cama angosta se conoce a los amigos.
Año de nieves, año de bienes.
El zorro cree que todo el mundo come pollo como él.
En la mucha necesidad dice el amigo la verdad.
Con las buenas palabras nadie come.
La novia, de contado, y la dote, de prometido.
Lo que se da con amor nunca se pierde.
Cuantos más seamos, más reiremos.
No le escribas a tu mejor amigo, lo que puede saber tu peor enemigo.
Ponga agua en su vino.
Del viejo, el consejo; de la vieja, la conseja.
A nadie le amarga un dulce.
El tropezón enseña a sacar el pie.
Ni amigo reconciliado ni cordero dos veces asado.
Ni adobo sin ajo, ni campana sin badajo, ni viudita sin su majo.
Más de uno conservaría sus bienes si hubiese sabido que el agua también apaga la sed
No es bello lo que bello es, sino lo que gusta
Págase el señor del chisme, más no de quien lo dice.
Padre, que me ahorcan; hijo, a eso se tira.
Las palabras del anciano son muchas veces oráculo.
Para el mozo, moza hermosa. Para la moza, mozo gracioso.
Buenas costumbres y dineros, hacen de los hijos caballeros.
Chiquito, hasta el asno es bonito.
El amor entiende todos los idiomas
Hablando se entiende la gente.
Obremos a no ver, dineros a perder.
No hay fuego más ardiente que la lengua del maldiciente.
El amor destierra la vergüenza.
Formó una tormenta en un vaso de agua.
Caldera observada no hierve jamás.
A buenos ocios, malos negocios.
Cabeza que no habla, dígale calabaza.
Te va a atropellar un carrito de helados.
Variante: De casta le viene al galgo el ser rabilargo.
Para la mi santiguada, que de donde vino el asno venga la albarda.
Los héroes que saben sacrificarse mejor, son los que mejor saben matar
Aramos, dijo la mosca, y estaba en el cuerno del buey.
Lo que del corazón rebosa, sálese por la boca.
Cuando dos corazones están de acuerdo incluso un pajar es un lecho de alegrías
Trabajo de muchachos y arada de borricos, no vale un perro chico.
Una familia unida come del mismo plato.
Al mal dar, tabaquear.
Mulas y putas siempre piensan unas.
Dinero que el naipe ha traído, hoy venido y mañana ido.
Putas y tuertos todos somos vueltos.
Cada cosa en su sitio y un sitio para cada cosa.
Tienen los que pobres son la desgracia del cabrito: o morir llegar a ser cabrón.
Dar sale del corazón, no de las riquezas
Gatos y niños siempre dicen: Mío, mío.