El burro que más trabaja, más rota tiene la albarda.
No hay fecha que no se cumpla, plazo que no se venza, ni deuda que no se pague.
No se envía a un muchacho a recoger miel
Para morirse, siempre hay tiempo.
Al hambre no hay pan negro.
Aguardiente arrancarejas, no la bebas.
La leña del cerezo, salta a la cara del viejo.
Dar con buen melón y buena mujer, acierto es.
Si tienes pan y lentejas, ¿por qué te quejas?.
Emprestaste, perdiste al amigo.
Del sabio es errar, y del necio perseverar.
Los hombres, a la vejez, tornan a la niñez.
La libertad abstracta, como las demás abstracciones, no se puede encontrar
Nadie se mira su moco, pero sí el que le cuelga al otro.
Los cántaros, cuanto más vacíos, más ruido hacen.
La mujer que poco vela, tarde hace luenga tela.
No es lo mismo llamar al Diablo, que verlo venir.
A capar se aprende cortando cojones.
La suerte de la fea, la bonita la quisiera.
A mi prójimo quiero pero a mí el primero.
Esto es pan comido.
Juego que tiene revancha, no hay que tenerle miedo.
Más quiero poco seguro que mucho en peligro.
Palabra al aire fenece; pero escrita prevalece.
El pequeño can levanta la liebre y el grande la prende.
Fraile junto a doncella, ojo con él y ojos con ella.
La mujer puede tanto que hace pecar a un Santo.
La costumbre vence a la ley.
La lealtad se paga.
San Matías, cata Marzo a cinco días y si es bisiesto, cátalo al sexto.
De los nublados sale el sol y de las tormentas, la bonanza.
Vivir cada uno como querría morir, ése sería buen vivir.
Con el tiempo todo se sabe, y con el tiempo todo se olvida y se deshace.
Mala es la hembra, peor es la sed; si una mata, otra también.
Se toca con los ojos y se mira con las manos.
A la mejor dama se le escapa un pedo.
Muchos vi morir de hart y Ninguno de flat.
De pollos de labrador, líbranos, Señor.
El que fía, salió a cobrar.
El sastre, corte y cosa, y no se meta en otra cosa.
El que guarda siempre encuentra.
Consulta a tu mujer y haz lo contrario a lo que te aconseje.
Quien no anda despierto, lo toman por muerto.
Una mala transacción es mejor que una buena batalla.
Las cartas y las mujeres se van con quien quieren.
Yo me atraco de jamón, y el envidioso sufre la indigestión.
El dinero no compra la felicidad.
Quien bebe vinagre teniendo buen vino, ¿qué no haría conmigo?.
Al que esta borracho, todo el mundo le convida.
El que quiere hacer algo busca un miedo; el que no quiere hacer nada busca una excusa.