Algo daría el ciego por tan siquiera ser tuerto.
Entendimiento agudo pero sin grandeza lo pincha todo y nada mueve.
No hay novia fea ni muerto rico.
Donde veas a todos cojear, debes a lo menos renquear.
La fórmula del éxito es muy simple: haz tu mejor esfuerzo y acaso le agrade a la gente.
El mosquito no se apiada del hombre, por más flaco que esté.
Hija de vaca pintada, siempre sacará la mancha.
El que con locura ama, nunca llega hasta la cama.
Donde llega el agua hay riqueza; y donde no, pobreza.
Quien va a Castilla y deja Aragón, trae dolor de corazón.
Reniego del amigo, que se come solo lo suyo y lo mío conmigo.
La mentira produce flores, pero no frutos.
Mujer desnalgada es hombre.
En gran casa, a muchos el trabajo cansa.
El buen tiempo hay que meterlo en casa.
No bastan estopas para tapar muchas bocas.
Ojos de lindo color, no por eso ven mejor.
El que no tiene mujer, bien la castiga, y el que no tiene hijos, bien los cría.
La salud es un tesoro, de más quilates que el oro.
Con zapato muy justo, nadie anda a gusto.
La voz que el culo emite, no hay arrastre de silla que lo evite.
Años de nones, muchos montones.
Lobo con piel de cordero, es que sufre la cuesta de enero.
Bolsa llena, quita las penas.
Juez airado, injusto el fallo.
Beneficio recibido, dase muy luego al olvido.
Amor y dinero nunca fueros compañeros.
Sale Marzo y entra Abril, nubecitas a llorar y campitos a reír.
A la suegra hay que sufrirla, como a la muela picada.
El que tiene salud es rico.
Del aire se mantienen los camaleones, pero no los hombres.
A buen adquiridor, buen expendedor.
Pescador de anzuelo, a su casa vuelve con duelo.
Mal apaña quien no engaña.
El que mide el agua al charco es el que lo conoce.
El vicio, saca la casa de quicio.
Donde no se gana nada, algo se va perdiendo; por lo menos, el tiempo.
Pobre, feo y trillador; pide que te ayude Dios.
Aquel que ha hecho una puerta y un cerrojo, también ha hecho una llave.
Amor mezclado con duro, fracaso seguro.
Bachiller, baila, chilla y sabe leer.
De sol de tarde, Dios te guarde.
No saber qué hacer con las manos y los pies.
A beber me atrevo, porque a nadie debo y de lo mío bebo.
O jugamos todos, o se rompe la baraja.
A agentes y consintientes, la misma pena se debe.
La mujer que no se casa, se seca como una pasa.
No importa que nazcan chatos nomás que respiren bien.
El gandul es un cadáver con apetito.
El cornudo es el último que lo sabe.