Nadie es tan viejo que no piense vivir otro año.
Como me crecieron los favores, me crecieron los dolores.
Las esposas y los maridos por sus obras son queridos.
Ya va el galgo cerro arriba, harto de corteza y miga.
Pajarico que escucha el reclamo, escucha su daño.
Ni ausente sin culpa ni presente sin disculpa.
El que juega con fuego, se quema.
A quien labora, Dios lo mejora.
Mejor el demonio que te hace progresar, que el ángel que te amenaza.
El de las piedras hace pan.
No te cases por dinero, puedes conseguir un préstamo más barato.
La mala suerte es pelota, que pega pero rebota.
Cuando no hay blanditas, le entramos a las duras.
A cada renacuajo dio Dios su cuajo.
El brazo a trabajar, la cabeza a gobernar.
Vive cada día de tu vida como si fuera el último... un día acertarás.
Ir del coro al caño y del caño al coro.
La religión está en el corazón, La religión es la poesía del corazón
La victoria pertenece a aquel que espera media hora más que su oponente.
Bodas buenas y magistrado, del cielo es dado.
Uno de los mayores placeres de la vida es hacer aquello que los demás dicen que no podemos hacer.
La paciencia es un árbol de raíz amarga pero de frutos muy dulces.
Variante: Dos que se acuestan en el mismo colchón acaban siendo de la misma condición.
Si el pimentonero se acerca a tu casa, la nieve baja.
Yantar sin vino, convite canino.
El viejo pone la viña y el mozo la vendimia.
Hacer más daños que un mico en un pesebre.
No es más sabio el que más sabe, sino el que lo oportuno sabe.
Oír es precioso para el que escucha.
Nadie es mejor que nadie.
Es por bondad de corazón por lo que el cangrejo rechazó que Dios le fabricara una cabeza.
La carne en el techo y el hambre en el pecho.
cuando menos lo merezca, ya que es cuando más lo necesito.
El que no pierde, algo gana.
Nadie toma lo que no le dan.
Navidad en viernes, siembra por donde pudieres.
Alegría en la villa que hay berenjenas en la plaza.
Hija, ni mala seas, ni hagas las semejas.
Juzgan los enamorados, que todos tienen los ojos vendados.
La buena vaina no hace buena la espada.
El carbón que ha sido lumbre, con facilidad se enciende.
Variante: No pongas todos los huevos en una canasta.
Que la esperanza no te lleve jamás a despreciar lo que tienes.
San Lorenzo calura, San Vicente friura, uno y otro poco dura.
Quien con hambre se acuesta, con pan sueña.
El sastre que no hurta, no es rico por la aguja.
Quien hijo está en tierra ajena, muerto está y vivo le espera.
Donde hay pelito, no hay delito
Sabe más que el tocino rancio.
Una sola palabra puede decidir un negocio. Y un solo hombre, la suerte de un imperio.