Nobleza obliga.
Chica aldea, ni pan duro ni mujer fea.
De Abril y de la mujer, todo lo malo hay que temer.
Cuando a Roma fueres, haz como vieres.
Vale pero millones de veces más la vida de un solo ser humano que todas las propiedades del hombre más rico de la Tierra.
Conejo que bien corre, no lo asan.
Estas si que son piernas, que no las de mi mujer; y eran las mesmas.
Cabra que no da leche, y cuando da la tira.
Acabándose el dinero, se termina la amistad.
Bueno es saber cada uno para cuánto es.
Hay que andar más tieso que un ajo.
La gracia del barbero es sacar la patilla de donde no hay pelo.
No donde naces, sino donde paces.
Entendido y anotado.
El encanto de las cosas es que siendo tan hermosas no conocen que lo son.
Con el amigo come y bebe pero no hagas negocios
Donde pone el ojo, pone la bala.
Una taza de café trae cuarenta años de amistad.
Raído y roto, cerca está lo uno de lo otro.
Cuando el pastor pierde la oveja, paga con la pelleja.
Se puede esconder el fuego, pero ¿Qué se hace con el humo?
A la una, que bien que mal, en cada casa comido han.
Fraile descalzo se pone las botas de los demás.
En la fiesta del patrón, repiques, cohetes, música y sermón.
El buen pan se hace con trigo, y con franqueza el amigo.
Dios te guarde de odioso señor y de compañía de traidor.
Nadie se muere dos veces.
Quien con el viejo burlo, primero rió y luego lloró.
La mentira dura mientras la verdad no llega.
Campo abandonado, fuego proclamado.
El amor, de necios hace discretos.
La mentira y la torta, debe ser gorda.
No alabes ni desalabes hasta siete Navidades.
Mujer que no tiene encanto, se queda para vestir santos.
Los hombres ganan la hacienda, y las mujeres la conservan.
El mucho trato hermana al perro y al gato.
Por la caridad entró la peste. (Miguel Angel Fuentes)
Mal año o buen año, cuatro caben en un banco.
En el marido, prudencia; en la mujer, paciencia.
No hay muerte más desastrada que la vida deshonrada.
Quien en Agosto ara, riqueza prepara.
Cuanto vino entra, tantos secretos salen.
Dios manda la carne y el diablo a los cocineros.
Cuando las puertas de la ciudad se incendian los peces en el foso sufren.
Una huésped llega con diez bendiciones, come una y deja nueve.
Cuando hay necesidad de tomar una decisión y actuar, el hablar es inútil.
Ojo al Cristo que es de plata.
Pablo se casó en Segovia, ciego, sordomudo y manco; cómo sería la novia cuando engañaron a Pablo.
Nobleza, obliga; y agradecimiento liga.
Solo los necios y los tontos tiran piedras a su propio tejado.