Quien quiere bueno y barato, demora buscando un rato.
Buen arte es el médico que sotierra su yerro.
El hijo borde y la mula cada día se mudan.
Invierno buen tiempo para el herrero, el panadero y el chocolatero.
Lo que no nos une, nos mata.
De cuero ajeno, correas largas.
Donde hay carne, hay hermosura.
Si quieres llegar rápido, camina solo; si quieres llegar lejos, camina acompañado.
Quien por mucho deja lo poco, suele perder lo uno y lo otro.
Cabellos y virgos, muchos hay postizos.
Con buen queso y mejor vino, más corto se hace el camino.
También al verdugo ahorcan.
Cuando el diablo canta, contento está el infierno.
Sabe más que Lepe, Lepijo y su hijo.
Quien ha disfrutado de lo mejor del amor no se conforma ya con el resto
Cuando el cuquillo canta, tan pronto sol como agua.
Los sordos no oyen, pero componen.
El que busca un amigo sin defectos se queda sin amigos.
El que fía, o pierde o porfía.
La nieve presagia una buena cosecha.
Lo que con el ojo veo, con el dedo señalo.
La liebre que se te ha de ir, cuesta arriba la has de ver ir.
Quien mea claro y pee fuerte, enseña los huevos a la muerte.
Hay miles de miserias en un solo amor
La mujer del marinero, cuando hay pesca, tiene dinero.
Anhela algo por suficiente tiempo,y ya no lo querrás.
Carne de junto al hueso, dame de eso.
Junta de rabadanes, oveja muerta.
Durante los meses de mal tiempo el agua corre hacia atrás
Las obras de caridad dicen quien es hombre de bondad.
Para uno que madruga otro que no duerme.
Cuando el sauce se muere la primavera está a punto de llegar
¡Oh suerte injusta!. Al rico se le muere la mujer y al pobre la burra.
El amor y el buñuelo han de comerse en caliente.
Buen amor y buena muerte, no hay mejor suerte.
Mujer precavida vale por dos.
De golpe y porrazo, se enriquece el ladronazo.
No es oro todo lo que reluce.
Al cerdo más ruin, la mejor bellota.
Madrastras, reniego de ellas y de su casta.
La que no pone seso en la olla, no lo tiene en la toca.
Muchos se ufanan, pero pocos se afanan.
No te fijes en lo que dice, observa lo que hace.
Es combate disparejo, el del tigre y burro viejo.
Gatos, pollos y corderos, de los primeros.
Desvestir un santo para vestir otro.
A un clavo ardiendo se agarra el que se está hundiendo.
Burla pesada, en veras acaba.
Negocian los hombres sabios, disimulando injurias y sufriendo agravios.
Tesoro y pecado nunca están bien enterrados.