Abad, judío y madona, jamás perdonan.
Si el dinero no es tu sirviente, será tu amo.
El más piadoso se alegra, al ver su rival en quiebra.
En los tiempos cuaresmales, los ponientes, vendavales.
Salud y fuerza en el canuto.
¿Con caballo, con dinero y sin mujer, cuándo se te vuelve a ver?.
Antes verdugo que ahorcado.
El pez fresco, frito y frío, y tras él, vino.
En largos caminos se conocen los amigos.
A mi amigo quiero por lo que de él espero.
En casa de Margarita, ella pone y ella quita.
A pesar de ser tan pollo, tengo más plumas que un gallo.
A la mujer por lo que valga, no por lo que traiga.
Ningún tonto tira cantos a su tejado.
De queso, un pedazo, y que te dure todo el año.
La fortuna es madrina de los necios.
Lo que no cuesta dinero, siempre es bueno.
Dichoso el mes que entra con Todos los Santos y sale por San Andrés.
Al que madruga, Dios le ayuda.
Bromas y aceitunas, pocas o ninguna.
Al que Dios no le da hijos, el diablo le da.
Donde buena olla se quiebra, buena cobertera queda.
A las mujeres y a los charcos no hay que andarles con rodeos.
Rabo por rabo, más vale ir al propio que al extraño.
Vive seguro de que alguien te ama mucho y siempre te lo ha demostrado.
Cuando el trago hace cosquillas, afloja lengua y rodillas.
Al hijo del rico no le toques el vestido.
No vendas la piel antes de cazar al oso.
Lo bueno si breve, dos veces bueno y si malo, menos malo.
A quien le dan pan que no coma.
¡Qué cosa linda sería hurtar, si fuera por los cintos que colgaran!
La vista de un amigo, refresca como el rocío de la mañana.
Para quien no tiene a la suerte de su parte, todos los días son martes.
Muerto el último árbol, muerto el último hombre.
Hacer caldo gordo a escribas y fariseos.
Donde hay obras, hay sobras.
Llámame tío, pero no cuentes con nada mío.
No compres cosa vieja que no sea vino, jamón o teja.
No hay casa donde no haya su calla, calla.
La noche para pensar, el día para obrar.
Libros, caminos y días dan al hombre sabiduría.
Al no ducho en bragas, las costuras le hacen llagas.
Muestra gran respeto por tu semejante.
Una tormenta de arena pasa; las estrellas permanecen.
Guay del malo y de su día malo.
El mundo es un tira y afloja, y para que unos rían, otros lloran.
Inflama más la comida que las musas
A buen servicio, mal galardón.
Cuando el pobre se arremanga, hasta el culo se le ve.
Lección bien aprendida, tarde o nunca se olvida.