Pecado callado, medio perdonado.
Date a placer, Miguelejo; morirás de viejo.
Muchos que viven cantando, mueren llorar.
Zorro dormilón no caza gallinas.
La avaricia, lo mismo que la prodigalidad, reducen a un hombre al último mendrugo.
El aburrimiento es el mejor enfermero
El que no tiene una cruz, se la están haciendo.
Gratis, hasta las puñaladas.
No te acompañes ni de amigo lisonjero ni de fraile callejero.
Quien borracho se acuesta, con agua se desayuna.
Pan, vino y mujer, si han de ser buenos, de Toledo han de ser.
Abril, aguas mil y todas caben en un barril.
Quien se va, vivo y muerto está.
Donde no puede meter la cabeza el diablo mete el rabo.
El que rompe, paga.
Parecerse como un huevo a una castaña.
El vergonzoso se muere de hambre entre dos panes.
Condición es de mujer despreciar lo que dieres y morir por lo que le niegues.
Criar un hijo cruel es preparar el propio infierno
El que habla de la mar, en ella no suele entrar.
El toro y el melón, como salen, son.
La misa, dígala el cura.
Las mujeres son como las veletas: solo se quedan quietas cuando se oxidan.
La mariposa nocturna se precipita al fuego.
Viejo que se casa con mujer moza, o pronto el cuerno, o pronta la losa, si no son ambas cosas.
Los tejados viejos necesitan muchas reparaciones
En gran aprieto, espera más del vecino que del nieto.
No hay que conejear sin perros.
Pa' todo hay fetiche.
No estará muy triste, quien de rojo viste.
Quien todo lo pensó nunca se caso.
No puedes poner maíz en una canasta con huecos.
No compra barato quien no ruega rato.
Por San Matías igualan las noches con los días y pega el sol en la umbrías.
Es triste no tener amigos, triste que los hijos pasen penurias, triste no poseer más que un sombrero; pero más triste es no tener nada bueno ni malo.
Oveja que mucho bala, poco mama.
El tiempo vuela, que se las pela.
Aquel que ríe ahora, mañana llora.
No hay mejor espejo que el amigo viejo.
La conciencia vale por cien testigos.
No siempre el mejor camino es el más corto.
Con los curas a oscuras nunca te quedes, que aunque llevan refajos no son mujeres.
Mujer y sardiña, ni la mayor ni la más pequeniña.
Nunca les falta que hacer ni al cura, ni al diablo, ni a la mujer.
En el amor solo el principio es divertido
Precaverse contra un posible percance.
La mujer en el amor es como la gallina, que cuando se muere el gallo a cualquier pollo se arrima.
Los hermanos y las hermanas están tan unidos como las manos y los pies.
El tiempo es oro, la salud tesoro.
Mala yerba, mucho crece.