Caballo que tiene que ir a la guerra, no muere en el vientre de la yegua.
Diciembre, mes de hielo y mes de nieves.
Casa de tierra, caballo de hierba, amigo de verba, todo es mierda.
Más vale que los dientes no riñan con la lengua.
Agarra al toro por los cuernos, al hombre por la palabra.
Jóvenes a la obra, viejos a la tumba! Manuel
Lo que es igual, no es trampa.
Cojo con miedo, corre ligero.
Cuidado, que el diablo es puerco.
No hay más sordo, que quien no quiere oir.
Al cuco no cuques y al ladrón no hurtes.
Alábate pollo, que mañana te guisan Alábate, asno, que te crece el rabo.
A cualquier dolor, paciencia es lo mejor.
Buen moro, o mierda u oro.
Me dejó como la guayabera.
Gato escaldo del agua fría huye.
Abre la boca que te va la sopa.
Tenís más grupo que banco de sangre.
Con el metro que midas, te medirán.
El hambre es una fea bestia
El hablar mismo idioma.
Cambios de tiempo, conversación de estúpidos
En casa del pobre, la plata se vuelve cobre.
No ser escaparate de nadie.
Cuentas claras conservan amistades.
Lluvia y nieve por enero, son anuncios lisonjeros.
Quien escribe mucho desvaría
De vaca vieja, novilla brava.
Los hombres dan a los amigos la alegría, y a sus mujeres, la murria
Al hombre por el verbo y al toro por el cuerno.
El vino hace buena sangre
Adonde no te llaman, no vayas.
Decir y hacer dos cosas suelen ser.
Bien me quieres, bien te quiero; no me toques el dinero.
Las dichas no vienen a pares; una desgracia no llega sola.
A la vuelta de la esquina, ¡adiós al amigo!
Baila más que un trompo.
Un barbudo, un cano, un licenciado, si no nieva el invierno se ha acabado
Decir es de charlatanes; hacer es de hombres formales.
Cada loco con su tema.
Más mamado que chupo de guardería.
Ojo de garza, que gallina no ve de noche
Pan para hoy, hambre para mañana.
Agarrando aunque sea fallo.
Quien más tiene, menos suelta.
Quien casa por amores, malos días, buenas noches.
Como lo de aquí para allá es subida, lo de alla para acá es bajada.
Lo que se dice en la mesa debe ser envuelto en el mantel.
Madre solo hay una, y padres muchos...
Más difícil que matar un burro a pellizcos.