El enfermo necesita del medico, el médico no necesita del enfermo.
¡Madrecita, madrecita!, ¡que me quede como estoy!.
El que todo lo quiere, todo lo pierde.
Barba roja, mucho viento porta.
Cuando menos lo piensa el guapo, le sale la jaca jaco.
El cielo escucha las plegarias del corazón, no de la voz.
¿Fiaste?. ¡La cagaste!.
Más honor que honores.
Dios castiga sin dar voces.
Las grandes penas no se quejan.
Tienes más cara que un saco perras.
Buen oficio es no tener ninguno.
Chocolate frío, échalo al río.
La mujer bella está mejor desnuda que vestida de púrpura
El que quiera engañar a un campesino, tendrá que llevar a otro campesino en su compañía.
Bobos van al mercado cada cual con su asno.
Dime y olvidaré, muéstrame y podría recordar, involúcrame y entenderé.
Si atendido hubiese el consejo de su padre, otro gallo le cantare.
A nadie le amarga un dulce, aunque tenga otro en la boca.
Hasta el diablo era bonito cuando entró en quintas.
A mala venta, mala cuenta.
Un solo dedo no puede atrapar un piojo.
Juez cabañero, derecho como sendero.
De Castilla el trigo, pero no el amigo.
Hay veces que el pato nada, y hay veces que ni agua tiene.
Todos los perros son valientes en su propia puerta.
El que tonto se fue a la guerra, tonto volvió de ella.
La que da beso da d'eso.
El consejo de la mujer es poco, y el que no lo toma es loco.
El barbecho de enero hace a su amo caballero.
A brutos da el juego.
Lambiendo culos subió Miguel, y ahora le lamben el culo a él.
La vida es una barca, dijo Calderón de la Mierda.
Déjate de tanto refrán, y empieza a buscar el pan.
El buey no es de donde nace, sino de donde pace.
Quien un mal habito adquiere, esclavo de el vive y muere.
En la prueba está la solución. Si Dios te da limones, haz limonada.
La fortuna a los audaces ayuda.
Las gallinas de arriba cagan a las de abajo.
Nada más engreído que un tonto bien vestido.
Deudas tienes y haces más, si no mientes, mentirás.
Asno, juez y nuez, a golpes dan sus frutos.
El duro del casado vale dos cincuenta.
Después de lo hecho, todos dan consejo.
De una gota de un tintero ¡cuánto malo y cuánto bueno!.
Lo prestado está a la vera de lo dado.
Lo que no puede uno, pueden muchos.
Confiesa y restituye, que la vida se te huye.
Media vida es la candela; pan y vino vida entera.
Cuando anda la lengua, paran las manos.