Por un mal chiste, un buen amigo perdiste.
No repartas tus palabras a la gente común ni te asocies a uno demasiado expresivo de corazón.
Poco mal y bien quejado.
La teta que es más chica que la mano, no es teta sino grano. e La tortilla y la mujer, se han de comer en caliente, pues si las dejas enfriar, ni el diablo les clava el diente.
Quien coma en Mayo la sardina, en Agosto le pica la espina.
El que es buen pagador es señor de la bolsa de otro.
A quien mal canta, bien le suena.
En el bosque no hay pájaros gordos.
Quien duerme no coge liebre.
Hacer la de Lucas Gómez; tu te la traes, tu te la comes.
Nadie da sino lo que tiene.
El cuco y el sacristán, juntos de juerga se van.
El amigo no es conocido hasta que está perdido
Cuando los de Anaya perdieron la mula, para unos desgracia para otros fortuna.
No hace plata quien más suda, si la suerte no le ayuda.
El que sabe que es un loco no está muy loco.
No hay situaciones desesperadas, solo hay hombres que la desesperación de las situaciones.
La alegría es un tesoro que vale más que el oro.
La mejor caridad es la justicia para todos
Todos somos parte de una prodigiosa unidad
En mi gusto y en mi gana, ni mi tata ni mi mama.
El universo no es más que una enorme ciudad, llena de seres, divinos y humanos que por naturaleza se aman unos a otros.
Agua de por San Juan, quita vino y no da pan.
Dame pan y llámame perro.
La sinceridad viene del alma y se lee en el rostro de los sencillos
En vino y en moro, no pongas tu tesoro.
Quien quiere hacer algo encuentra un medio, quien no quiere hacer algo encuentra una excusa.
Dos gorriones en una espiga hacen mala miga.
No basta con que yo triunfe. Los demás deben fracasar
La puerca tira del tapón
Honra merece el que a los suyos se parece.
Cuando hablares, cuida qué, cómo y de quién, dónde, cuándo y con quién.
El que quiere mentir, alarga los testigos.
Haz tres veces una cosa que está mal hacer y ya te parecerá buena.
Caballito de cartón, ni andante, ni galopante, ni trotón.
Dádiva forzada no merece gracias.
Con la verdad como compañía se va a todos los sitios, incluso a prisión.
Cada cual ve con sus anteojos, y no con los de otro.
El que no habla, Dios lo hizo mudo.
El cazador no se frota con grasa y se pone a dormir junto al fuego.
Todo lo quiero: consejo y conejo.
Donde hay juncos, agua hay junto.
Siéntate, si así quieres, sobre el corazón de un león, pero nunca sobre el de un hombre.
Más vale estar con la boca cerrada y parecer estúpido, que abrirla y confirmarlo.
Año bisiesto, echan en ganados el resto.
Al revés te lo digo, para que me entiendas.
Al hombre y al caballo, no apurallo.
La que de treinta no tiene novio, tiene un humor como un demonio.
Para regalo de boda, manda lo que en tu casa estorba.
Los hijos del herrero no tienen miedo a las chispas.