El hacer bien a un bellaco, es guardar agua en un saco.
Todo tiene su precio, pero hay precios que no merece la pena pagar.
El que asierre yarumos, que aguante las hormigas.
Muchos saben el precio de algo, pero no su valor. Pues hay cosas que no tienen precio cuyo valor es incalculable.
No da un tajo ni en defensa propia.
Van al mismo mazo.
Al hombre osado, la fortuna le da la mano.
Promesa de enamorado, promesas de marinero
Cuando el sol se da la vuelta, a la mañana siguiente el agua llega a los pies
Gallo que no canta algo tiene en la garganta.
¿Cómo hay que vivir al lado de la gente? ¿Obra desconsideradamente, vive, el que sostiene y eleva a los hombres?
Una persona pobre no es quien tiene poco, sino quien necesita mucho.
Corte, puta y puerto, hacen al hombre experto.
Como mi padre es rico, no quiero cerrar el pico.
Para pan y pescado, chocho parado.
Las grandes cargas están hechas de pequeños puñados.
Los años son escobas que nos van barriendo hacia la fosa.
Pan candeal y vino tintillo ponen al hombre gordillo.
Poco dinero, poco sermón.
Hasta meter, prometer; y después de metido, se acabó lo prometido.
Con dificultad se guarda lo que a muchos agrada.
El que escucha su mal oye.
El triunfo de los crueles es breve
Ya se pasó ese tiempo en que andaba el culo al viento; hase mudado, y todos lo traen tapado.
Quien de paja su casa ha hecho, témale al fuego.
La soga, tras el caldero.
Si trabajando se consiguiera plata, todos los pobres serían ricos.
Fortuna te de Dios, que el saber poco te basta.
El hombre al mendrugo, y el buey al yugo.
Fiar es de hombre bobo, pues es pagar lo que come otro.
La ocasión hace al ladrón y el agujero al ratón.
Ignorante y burro, todo es uno.
Todos son unos, muertos y difuntos.
Quien vende barato vende doblado.
Las felicidades que gustan no duran demasiado
Lo que no veo no existe, lo que no sé no es cierto.
Café cocido, café perdido.
Cuando dios da pan duro, da dientes fuertes.
Es gran bobada poner cebo al ave cazada.
Feria de loco es el mundo todo.
El que anda con cojo, aprende a cojear.
Habla de tu pueblo y hablaras del mundo.
Renegad de viejo que no adivina.
Variante: Sacristán que vende cera y no tiene colmenar, o la saca de la oreja o la roba del altar.
El mundo está vuelto al revés
Para hablar y comer pescado, hay que tener mucho cuidado.
En Diciembre, se hielan las cañas y se asan las castañas.
Decir, me pesó; callar, no.
Hacer buenas (o malas) migas.
Baila Antón según le hacen el son.