El mal oficial le echa la culpa a la herramienta.
Algo tiene la fea, por donde el galán la desea.
No hay secreto si tres lo saben.
Sabemos del otoño cuando la hoja llega al moño.
El amor tira más que una yunta de bueyes.
A las personas recién se las valora cuando se las pierde.
Más bueno el asado, cuando es regalado.
Ese baila al son que le toquen.
A picada de mosca, pieza de sabana. A poco pan, tomar primero.
A quien teme preguntar, le avergüenza aprender.
Buen amigo es el dinero.
Dar puntada sobre puntada, como sastre en víspera de pascua.
Ir romera y volver ramera le sucede a cualquiera.
Bueno es tener amigos, aunque sea en el infierno.
No hay dos sin tres. (Siempre hay consecuencias)
A Dios, lo que es de Dios y al Cesar lo que es del Cesar.
Ya me cansé de descansar.
Aceite y romero frito, bálsamo bendito.
Entre los extremos de cobarde y de temerario está el medio de la valentía.
Tantas veces fue el burro al molino, que olvido el camino.
No plantes viña junto a camino, porque todo el que pasa coge un racimo.
Largo el pelo, corto el seso. Por las mujeres va eso.
Ayudar al pobre es caridad; ayudar al rico, adular.
Puta y chata, con lo segundo basta.
Quien bien quiere, bien obedece.
Con dinero baila el perro.
El gallo donde canta come.
Quien sirve al común, sirve a ningún.
Al amo que honra, el criado bien le sirve.
A la fuerza, ni los zapatos entran.
Gasta más el pobre en hilo, que el rico en tela.
Solo se puede sacar de una bolsa lo que ya está en ella.
Fía y vende bien, que la paga ella se bien.
Jarrito nuevo, ¿dónde te pondré?; jarrito viejo, ¿dónde te botaré?.
Duerme más que un gato con anemia.
Lo que con el ojo veo, con el dedo señalo.
Por la caridad entró la peste. (Miguel Angel Fuentes)
Hasta el rabo, todo es toro.
El que mal vive, poco vive.
Obras vea yo; palabras, no.
Al potro que le alabe otro.
Lo que puedas hacer hoy, no lo dejes para mañana.
Si tu mujer es bonita, recibe pocas visitas.
Calza como vistes, o viste como calzas.
Dichoso el burro que en el camino le quitan la carga.
Tira en pleno Nilo al hombre afortunado, que volverá a salir con un pez en la boca.
Cada par con su par y cada quien con su cada cual.
A la mujer y a la burra, cada día una zurra.
En mala casa, mal amo y mala masa.
Hay más sabiduría escuchando que hablando.