Viva la gallina, y viva con su pepita.
Hay más sabiduría escuchando que hablando.
Juez que admite regalos, llevarlo a palo.
Comer a dos carrillos, como monja boba.
Los celos son una pasión vulgar; son algo desconocido entre las personas de alta cuna
Presto rico, presto pobre.
Dáis por Dios al que tiene más que vos.
El adulador corrompe a su patrón rascándole la espalda
Nota: (Proviene de Diógenes de Sinope, también conocido como Diógenes el Cínico)
Está permitido, en tiempo de peligro, andar con el diablo hasta haber atravesaado el puente.
La fortuna al temeroso desprecia y al osado ayuda.
La alegría da miedo
El ignorante a todos reprende y habla más de lo que menos entiende.
Canten calandrias o les apachurro el nido.
La cáscara lisa, cualquiera la pisa.
Darle castañas al castañero, tiene salero.
En la cancha se ven los gallos.
Amor y amigo de verba, amigo y amor de mierda.
El buen vino sin ramo se vende.
Conocemos más a una persona por lo que dice de los demás, que por lo que dicen de ella.
Hijo malo, más vale doliente que sano.
El necio se divierte con su mala conducta, pero el sabio se recrea con la sabiduría.
Disfruta cada momento porque la vida es corta.
La mona aunque se vista de seda, mona se queda.
Ama el sol, el que tiene sombra
¿Compare, la burra, pare o no pare?.
Necio o loco es el orgulloso, pues no medita en que fue lodo y será polvo.
Zanahoria y nabo, buenos casados.
Se puede aprender mucho de una boca cerrada.
Baco, Venus y tabaco ponen al hombre flaco.
Del cuerdo al loco, media muy poco.
Guarismo eres y no más; según donde te pongan, así valdrás.
Mejor prevenir que lamentar.
Para los desgraciados se hizo la horca.
Al catarro, con el jarro.
Lavarse las manos, como Pilatos.
Señores lo dan y siervos lo lloran.
A barba muerta, obligación cubierta.
El que bien huele, mal hiede.
A chico mal, gran trapo.
Lo que más se quiere, presto se pierde.
El Papa y el campesino unidos saben más que el Papa solo.
Gato que mucho se lava, anuncia agua.
Año de avispas, año de nieves y ventiscas.
A gordo mendigo pocos dan zatico.
Burro cansado, burro empalmado.
Quien no canea, calvea.
Lo que para unos es triaca, para otros es caca.
No da un tajo ni en defensa propia.
Al hombre osado, la fortuna le da la mano.