Incluso la piedra se rompe si el fuego es lo bastante fuerte.
El uno por el otro la casa sin barrer.
Nieve en octubre, siete lunas cubre.
Hombre de muchos oficios, maestro de ninguno.
Hombre bondadoso, nunca envidioso.
De aquí a cien años, todos calvos.
Se alegraron con tu nacimiento, tú llorabas; vive de manera que puedas jusgarte realizado en el momento de tu muerte, pra ver llorar a los otros.
A perro sarnoso todo son pulgas.
Del jefe y del perro viejo, mejor cuanto más lejos.
El buen vino de ha de beber en cristal fino.
Si Dios cierra una puerta, abre mil otras.
Por San Lucas, a Alcalá putas.
Voy a por tabaco. (Cuando un marido se separaba de su mujer. Durante el franquismo; no estaba permitido el divorcio).
Por San Lucas siembra habucas; siembra pocas y cogerás muchas.
A medida del santo son las cortinas.
Mal se aviene el Don con el Turulaque.
Quien pide para candela, no se acuesta sin cena.
Cuando se pide con fe no hay mujer que no lo dé.
Sin viento no hay oleaje.
Se toca con los ojos y se mira con las manos.
Iguales, como cabo de agujeta.
Oficio merdulero, criar al hijo y después al nieto.
La mujer casada, con la pierna quebrada y en casa.
Ajo crudo y vino puro pasan el puerto seguro.
A buey viejo, no le cates abrigo.
Conquista el amor solo aquel que huye
Entre lo salado y lo soso está el punto sabroso.
Enfermo que bebe y no mea el diablo que se lo crea.
No menosprecies al cachorro débil, podría convertirse en un tigre feroz.
Mala es la llaga que con vino no sana.
Al mal segador la paja estorba.
Quien una vez fue ladrón, reincide si halla ocasión.
No basta ser bueno, sino parecerlo.
Poner toda la carne en el asador, no es lo mejor.
Nochecitas alegres; mañanitas tristes.
A ropa de terciopelo, dos dueñas y su escudero.
Recuerda, si hay tormenta habrá arco iris.
Hombre sin dinero, lobo sin dientes.
Más que mil palabras inútiles, vale una sola que otorgue paz.
El buen vino sugiere buenos pensamientos y el malo perversos.
Por lo estrecho se va al cielo, y por lo ancho al infierno.
Nada falta en los funerales de los ricos, salvo alguien que sienta su muerte.
Los buenos nadadores son los que con más frecuencia se ahogan.
Yo no tengo por qué sudar fiebres ajenas.
Antes de criticar a alguien asegúrate de que no tengas tú la nariz tapada de tsampa.
El amigo verdadero ni contra tu honra ni contra tu dinero.
Siempre hay una avispa para picar el rostro en llanto.
Madre ardida hace la hija tollida.
El amor del cobarde hace hombre para alarde.
El que ha naufragado teme a la mar aún calmada.