Incluso la piedra se rompe si el fuego es lo bastante fuerte.
La virtud desaparece apenas se desea que aparezca
Se alegraron con tu nacimiento, tú llorabas; vive de manera que puedas jusgarte realizado en el momento de tu muerte, pra ver llorar a los otros.
Hombre de muchos oficios, maestro de ninguno.
El primer deber del amor es escuchar.
Si Dios cierra una puerta, abre mil otras.
Hombre bondadoso, nunca envidioso.
Del jefe y del perro viejo, mejor cuanto más lejos.
El buen vino de ha de beber en cristal fino.
De aquí a cien años, todos calvos.
Voy a por tabaco. (Cuando un marido se separaba de su mujer. Durante el franquismo; no estaba permitido el divorcio).
Por San Lucas siembra habucas; siembra pocas y cogerás muchas.
A perro sarnoso todo son pulgas.
Sin viento no hay oleaje.
A medida del santo son las cortinas.
Por San Lucas, a Alcalá putas.
Se toca con los ojos y se mira con las manos.
Quien pide para candela, no se acuesta sin cena.
Mal se aviene el Don con el Turulaque.
Cuando se pide con fe no hay mujer que no lo dé.
Oficio merdulero, criar al hijo y después al nieto.
La mujer casada, con la pierna quebrada y en casa.
Ajo crudo y vino puro pasan el puerto seguro.
Iguales, como cabo de agujeta.
Recuerda, si hay tormenta habrá arco iris.
Quien una vez fue ladrón, reincide si halla ocasión.
Conquista el amor solo aquel que huye
No menosprecies al cachorro débil, podría convertirse en un tigre feroz.
Mala es la llaga que con vino no sana.
A buey viejo, no le cates abrigo.
No basta ser bueno, sino parecerlo.
Al mal segador la paja estorba.
Nochecitas alegres; mañanitas tristes.
A ropa de terciopelo, dos dueñas y su escudero.
Hombre sin dinero, lobo sin dientes.
Entre lo salado y lo soso está el punto sabroso.
Enfermo que bebe y no mea el diablo que se lo crea.
Por lo estrecho se va al cielo, y por lo ancho al infierno.
Más que mil palabras inútiles, vale una sola que otorgue paz.
Poner toda la carne en el asador, no es lo mejor.
Siempre hay una avispa para picar el rostro en llanto.
El buen vino sugiere buenos pensamientos y el malo perversos.
Nada falta en los funerales de los ricos, salvo alguien que sienta su muerte.
A cada cosa le llega su tiempo.
Casa con dos puertas, mala es de guardar.
A cada rey su trono.
El amor del cobarde hace hombre para alarde.
Yo no tengo por qué sudar fiebres ajenas.
Hasta el peor papel tiene necesidad de ser bien interpretado.
Da Dios almendras al que no tiene muelas.