Un año bueno y dos malos, para que nos entendamos.
A la que te criaste, te quedaste.
Como al caballo le prueba el camino, a los hombres les prueba su sino.
El amor de la mujer, en la ropa del marido se echa a ver.
Uno sabe de hoy, y no de mañana.
El que tiene el culo alquilado, no puede sentarse en él.
Mayo ventoso, año hermoso.
Más fácil es caerse que levantarse.
Antes mujer de un pobre que manceba de un conde.
Predicar en desierto es como aconsejar a un muerto.
El consejo de la mujer es poco, y el que no lo toma es loco.
¿Qué ve el ciego aunque se le ponga una lámpara en la mano?
Me picaron las abejas pero me comí el panal.
Después del arroz, pescado y tocino, se bebe buen vino.
Nunca faltara un tiesto para una buena mierda.
Si un hombre tiene hambre no le des un pez, enséñale a pescar.
No te rías de un cojo sin saber como andas tú.
Donde no hay viejo, no hay buen consejo.
Los pies del hortelano no echan a perder la huerta.
Fruta mala, pero ajena, ¡oh, qué buena!.
Viuda que no se consuela, será por pobre o por fea.
Dios da las nueces, pero no las parte.
El orgullo no es grandeza, sino hinchazón.
La palabra del erudito, en religión, es una flor, mas no te promete ningún fruto.
El que se afloja se aflige.
La mejor forma de vengarse de un malvado es no parecerse a él
El ocio no quede impune; quien no trabaje, que ayune.
Cuando se prevé un peligro, ya está medio evitado.
Industria, riqueza, ocio y pobreza, una familia entera.
Este es el hombre de la Paula Pasos.
A quien se siente en cada pena, nunca le falta qué le duela.
Lágrimas de puta, amenazas de rufián y juramentos de mercader, no se han de creer.
Buenas y malas artes hay en todas partes.
El que venga atrás que arree.
La envidia, dice el autor, es martillo destructor.
Dios da frío según la ropa.
Los pájaros, tirándole a las escopetas.
Al hombre duro, lanza en mano y vino puro.
Jilgueros y ruiseñores, bonísimos cantores.
Cuando el tiempo se muda, la bestia estornuda.
Fraile junto a doncella, ojo con él y ojos con ella.
Hacerse el sueco.
Virgo viejo, puta segura.
El que no sabe, es como el que no ve.
Cosa cumplida, solo en la otra vida.
La ensalada, bien salada, poco avinagrada y bien aceitada.
La virtud desaparece apenas se desea que aparezca
Variante: Un grano no hace granero, pero ayuda a su compañero.
El primer deber del amor es escuchar.
Al hombre aguado, mirarle de lado.