Duro como teletubbie en alfombra de velcro.
Alábate, asno, que te crece el rabo.
Las aguas mansas son las peores
Amigo ambiguo vale por dos enemigos
Todo hombre que quiera mentir, gran memoria debe tener.
El que ríe el último, ríe mejor.
La barca pasa, la orilla queda
El que de refranes se fía, no llega bien al mediodía.
Del bueno se abusa y al malo se le atusa.
Lo que sea que suene.
Carta echada, no puede ser retirada.
De la boca del ladrón, todos lo son.
Como poroto de la chaucha.
Más aburrido que mico recién cogido.
Diga mi vecina, y tenga mi costal harina.
¡Madrecita, madrecita!, ¡que me quede como estoy!.
Por la boca muere el pez.
Zapatero a tus zapatos.
El ojo de un amigo es un buen espejo.
Hablar poquito, y mear clarito.
Esto es pan comido.
Como canta el abad responde el monaguillo.
Al buen amigo, dale tu pan y dale tu vino.
Más sabe el diablo por viejo que por diablo.
Del todo no muere el que deja por donde se le recuerde.
Común conviene que sea quien comunidad desea.
Si quieres que te vengan a ver ten la casa sin barrer
Habló de putas "La Tacones".
Indio comido, puesto al camino.
Por dinero baila el perro y por pan si se lo dan, y no por el son que toca el ciego.
El idiota es como el ladrón de campanas, que se tapa el oído para robarlas.
Quien en poco tiempo se hace rico o heredó o es pillo.
El mucho vino, no guarda secreto ni cumple palabra.
El que peca de modesto, es tirado en un cesto.
Un hombre es juzgado por la compañía que lo rodea.
Quien ríe y canta su mal espanta
Los mejores negocios se hacen entre susurros.
Barba hundida, hermosura cumplida.
Otoñada segura, San Francisco la procura.
Bodega de buen olor, no ha menester pregón.
Domingo, domingo, día de pingo.
Abad de zarzuela, comisteis la olla, pedís la cazuela.
Palabras de santo, uñas de gato.
El fatuo y el ignorante, se denuncian al instante.
Al rey muerto rey puesto.
El que a hierro mata , a hierro muere.
El hambre es una fea bestia
Más vale que digan: aquí corrió y no aquí murió.
El agua corre, la arena queda; el dinero va, la bolsa queda; el hombre muere, el nombre queda.
Las palabras se las lleva el viento, lo escrito permanece.