El pájaro que revolotee menos, permanecerá más tiempo en el vuelo.
No te guíes por mi apariencia, soy más ingenuo de lo que parezco.
Por mucho que un hombre se afane, siempre hay quien le gane.
Guarda pan pa Mayo y hierba pa' tu caballo.
Al hombre y al caballo, no apurallo.
Si quieres que te sepa, dale que te duela.
Compra de quien heredó, no compres de quien compró.
De corsario a corsario, no se pierden sino los barriles.
Quien hace leña en ruin lugar, a cuestas la ha de sacar.
Con el amigo come y bebe pero no hagas negocios
Buena es la linde entre hermanos.
Quien lleva fuego en su corazón, acaba por ahumar su cerebro.
Una reputación de mil años quizás dependa de la conducta de una hora.
Más vale onza de prudencia, que arroba de ciencia.
Quien mucho amenaza, el miedo tiene en casa.
Madrastra, madre áspera.
Libra tu lengua de replicar a tu superior y guárdate de denigrarle.
No pongas a tu mejor amigo en la disyuntiva de tener que elegir entre ti y una cruz de caballero
Pelo mal cortado, a los quince días igualado.
Bueno es el vino, cuando el vino es bueno, pero si el agua es de arroyo puro y cristalino, siempre es mejor el vino.
Huele peor el pedo ajeno que el propio.
Cuídate si quieres que Dios te proteja
Si eres un burro teñido, cuando llueva estarás perdido.
Gato, rey y mujer, no saben agradecer.
Cuanto más grande la cabeza, más fuerte la jaqueca.
La vida es la novia de la muerte.
Escribir despacio y con buena letra.
Hacer más daños que un mico en un pesebre.
Solo no da traspiés el que no tiene pies.
Ama y serás amado: teme a Dios y serás honrado.
No hay mejor hechizo que el buen servicio.
Buen lector, mal escribano.
Aprieta el pan que se te cae la magra.
Algunos tan tiesos mean, que las paredes agujerean.
Orden y medida, pasarás bien la vida.
El que muda de amo, muda de hado.
Cuanto hijo puta con cara de conejo. (Cartagena).
El gorrón tiene que ser sufrido.
Polo san Andrés, quen non ten porco mata á muller. Por San Andrés, quien no tiene cerdo mata a la mujer.
Vale mucho más morir intentándolo que vivir toda tu vida lamentándolo.
Las grandes penas no se quejan.
La abundancia mata la gana.
A cada uno lo toca escoger, la cuchara con la que ha de comer.
Dar una fría y otra caliente.
El toro y el vergonzoso poco duran en el coso.
El pagar y el morir, cuanto más tarde mejor.
Saca tu cruz a la calle, y verás otras más grandes.
El caballo malo hay que venderlo lejos.
No dice más la lengua de lo que siente el corazón.
El mejor marido, el que más ha corrido.