Paciencia piojo que la noche es larga.
El malo come pechugas y el bueno come lechugas.
Es combate disparejo, el del tigre y burro viejo.
Conejo viejo mudado de caño, no dura un año.
El inferior pecha lo que el superior pega.
El malo para mal hacer, achaques no ha menester.
Cercón lleva la luna, mi amor se moja.
Cuando un hombre retrocede es para retirarse. Cuando una mujer retrocede es para coger carrerilla.
De pequeñico se doma al mimbre.
El pollo de enero, debajo de las alas trae el dinero.
Los pensamientos no tienen fronteras
Quien tiene madre, muérasele tarde.
Más quiero ser burro descansado que buey ajetreado.
Más discurre un enamorado que cien abogados.
Quizás nunca escucharas las cosas que quieres oir de la persona que quisieras que las dijera, pero no seas tan sordo para no oirlas de la persona que te las dice desde su corazon.
Mal se conciertan dos pobres en una puerta.
Administradorcillos, comer en plata y morir en grillos.
A buen capellán, mejor sacristán.
La sabiduría inútil solo se diferencia de la tontería en que da mucho más trabajo.
Cuando hay frutas en la huerta, hay amigos en la puerta.
Lo nuevo guarda lo viejo.
El letrado y la paciencia ganan la sentencia.
Tres fanegas bien labradas dan más que siete arañadas.
Todos los perros son valientes en su propia puerta.
Quien se acuesta con niños, amanece meado.
Cultiva la amistad de la misma forma que comes sal: rompiendo con los dientes la gruesa y saboreando lentamente la fina
A putas y ladrones nunca faltan devociones.
Quien no entiende una mirada, no entiende una larga explicación.
El que no te ama, burlando te difama.
Dios tiene una caña muy larga que a todas partes alcanza.
Quien con lobos anda a aullar se enseña.
Bien sabe la rosa en qué mano posa.
Nunca trates de enseñar a un cerdo a cantar, perderás tu tiempo y fastidiarás al cerdo.
Cada ratón tiene su nido y cada mujer su abrigo.
El hombre cuando da su cigarro, por la ceniza vuelve.
Machete caído indio muerto.
La mujer de un hombre sospechoso tiene cuarenta hombres como esposos
Variante: Caridad y amor, no tocan tambor.
El tiempo es oro.
Los pies van donde va el corazón
Cuando la rana críe pelo, serán los cojos buenos.
Si quieres que el Diablo no se presente, no lo mientes.
Por Agosto, ni es vino ni es mosto; por San Andrés, vino es.
Marzo trae las hojas y noviembre las despoja.
Por su mejoría, cualquiera su casa dejaría.
De tu dinero sé tú mismo el cajero.
Una pelea raramente continúa cuando el jefe ha caído.
La carne en calceta que la coma quien la meta.
Nadie ponga al fuego su olla vacía esperando que el vecino se la llene de carne.
Deja lo afanado y toma lo descansado.