Quien predica en desierto pierde el sermón, y quien lava la cabeza del asno pierde el jabón.
El pobre es un extranjero en su país.
Hasta ajustar, regatear.
Se goza más amando que siendo amado
La fortuna a los audaces ayuda.
Cartas que deprisa se escribieron, mil disgustos dieron.
Hasta la Ascensión, no te quites el ropón; y después, quita y pon.
Amistad entre desiguales, uno es señor y el otro el servidor.
Más crudo lo come el lobo, y bien le presta.
Febrerillo loco, un día peor que otro.
Hazte ropa una vez al año, pero de buen paño.
Ya que me das el consejo, dame también el remedio.
¡Este no es mi Juan, que me lo han cambiao, aquél tenía pelo y este está pelao!.
Cuando la colcha está sobre la cabeza, los cónyuges son igualmente ricos
La preocupación suele hacer que las cosas pequeñas proyecten grandes sombras.
Un amigo es aquel que conoce todos tus defectos, y que a pesar de ello te quiere.
Daría yo un ojo, porque a mi enemigo sacasen uno.
No pica la abeja a quien en paz la deja.
El vino y la verdad, sin aguar.
La venganza es el platillo que sabe mejor frío.
De dar no se hizo el tío Funés rico.
Entre col y col, lechuga.
El mismo martillo que rompe el cristal forja el acero.
Lo que no puedas ver, en tu casa lo has de tener.
El que nació para estropajo, no sale del fregadero.
Lo malo nunca es barato.
A quien le roba al ladrón, le concede Dios perdón.
Es más fácil variar el curso de un río que el carácter de un hombre.
No se bañaba y se bañó, su mujer se lo pidió.
El pastel de arroz del otro parece más grande.
Si vas a comprar no empieces por enseñar el dinero.
El que madruga, es sereno.
Nunca te apures para que dures.
Sin penas, todas las cosas son buenas.
El que fue monaguillo y después abad, sabe lo que hacen los mozos tras el altar.
Son cáscaras del mismo palo.
De pies a cabeza.
Bodas en Mayo, males las llamo.
Mal su bolsa defiende quien al fiado vende.
En corrillos de mucamas, se despelleja las damas.
¿Qué haces, bobo?. Bobeo: escribo lo que me deben y borro lo que debo.
No tengáis en cuenta lo que vuestro corazón dice sobre la almohada
En San Antón, calabazas al sol.
De la mentira viven muchos, de la verdad, casi ninguno.
Las mejores correas son las cortadas del cuero ajeno
Entre lo feo y lo hermoso, deme Dios lo provechoso.
Hagamos hoy por la vida, que la muerte vendrá sola.
A hombre de dos caras, rayo que lo parta.
Ayer era una flor, hoy solo es un sueño
No hay que llevar cocos al puerto.