En las cuestas arriba quiero mi burro, que las cuestas abajo bien me las subo.
A cada pajarillo agrada su nidillo.
Con un dios le bendiga no se compra nada.
A buena confesión, mala penitencia.
Fía poco, del que tiene horror al mosto.
Una cosa son las palabras de los hombres; otra los hechos del Dios.
Al buen día, métele en casa.
Algo se pesca_ Y llevaba una rana en la cesta.
En la casa del cura, siempre reina la ventura.
A quien de bailar tiene gana, poco son le basta.
Una cosa es el amor y el negocio es otra cosa.
Buen corazón vence mala andanza.
Todo mono sabe en que palo trepa.
La mentira de un niño es como un pez muerto, siempre sale a la superficie.
Al tomar mujer un viejo, o tocan a muerto o a cuerno.
La salud no tiene precio y el que la arriesga es un necio.
Al bueno, porque te honre, y al malo porque no te deshonre.
Contra el amor es remedio poner mucha tierra en medio.
¿De quién es el majuelo?. ya se sabrá cuando muera mi abuelo.
Trabajo de muchachos y arada de borricos, no vale un perro chico.
Cuatro cosas hay que nunca vuelven más: una bala disparada, una palabra hablada, un tiempo pasado y una ocasión desaprovechada.
A la mesa, de los primeros; al trabajo, de los postreros.
Eso es regar fuera del tiesto.
Si no sabes sonreír, no pongas tienda. (Confucio).
Nunca le hagas a nadie, lo que no te gusta que te hagan a ti.
Tierra de roza y coño de moza.
Ya acaecido el hecho, llega tarde el consejo.
Comamos y triunfemos, que esto ganaremos.
Guárdate del amor que te mira los bolsillos
El amor y la tos no pueden ocultarse.
No entra en misa la campana, y a todos llama.
A tal casa, tal aldaba.
Comer con fuerza, mascar con ganas y lo que no se hiciere hoy se hará mañana.
¡A tomar por culo la bicicleta! (Antes de cumplir los 14 ibas en bici, después te pasabas al Vespino, y con 18, al 600. Era más comodo).
Quien guarda bien su dinero, no peca por cicatero.
Visto de lejos, un gitano parece un ser humano.
El hombre de carácter atraviesa mil ríos sin mojarse los zapatos
El mejor adorno es, la modesta sencillez.
La mujer en el amor es como la gallina, que cuando se muere el gallo a cualquier pollo se arrima.
Quien te alaba en tu presencia te censura en tu ausencia
Saber es poder.
Madre muerta, casa deshecha.
El perro no come perro, ni el gorgojo come fierro.
Ahorrar y más ahorra, que contigo vive quien lo ha de gastar.
Juntando los bienes con los males, resultan todos los años iguales.
Las tres cabezas más duras: la mujer, la cabra y la burra.
Galgo que muchas liebres levanta, ninguna mata.
Dineros en manga, tanto vino como agua.
Dar para recibir, no es dar sino pedir.
Jueves lardero, carne en el puchero.