¡A la mierda! (Fernando Fernan Gomez).
De dichos y refranes, hacemos mil planes.
La tercera es la vencida"
Riñen los amantes y quiérense más que antes.
Limando se consigue de una piedra una aguja
A quien labora, Dios lo mejora.
variante: Café hervido, café jodido.
Jugarse hasta la camisa.
No digas que eres feliz hasta que tu enemigo se haya ido
Loco está el que cree en las lágrimas de un heredero
El que carece de ideas, hace suyas las ajenas.
Cada dueño tiene su sueño.
Refran viejo, nunca miente.
Bebo poco, más quierolo bueno.
De quien te habla y no te mira mientras haces alguna cosa espérate la traición.
Al amigo que no sea de ley, plántalo en lo del rey.
Un buen caballo tiene muchos defectos, un mal caballo solo tiene uno
El pan es freno del vino.
A persona lisonjera no le des oreja.
Se las sabe por libro
Caldera observada no hierve jamás.
El que tenga tienda, que la atienda.
Cabra coja, no tenga fiesta.
El que quiera engañar a un campesino, tendrá que llevar a otro campesino en su compañía.
Gato escaldo del agua fría huye.
Muero el Rey y el Papa y el que no tiene capa.
El buen vecino, arregla el camino.
El día de San Ciruelo, pagaré lo que debo.
Ese huevo, quiere sal.
Más vale tender la mano que el cuello.
Cumple con tu deber, aunque tengas que perder, si dichoso quieres ser.
De sol de tarde, Dios te guarde.
Rey en mi casa soy, y a donde no me llaman, no voy.
El burro bueno, aunque sea la quijada encaja.
Un zapatero, un sastre y un barbero, tres personas distintas y ninguno es verdadero.
Más aburrido que bailar con su hermana.
Favorecer, es por norma perder.
Mañana te lo dirá la vida.
Guárdese el cojo y no eche la capa al toro.
El que te enseña por un día es tu padre por toda la vida.
Voz del pueblo, voz del cielo.
Avanza, avanza; que la juventud no se cansa!
El que no te ama, burlando te difama.
Casadme, padres, casadme, que el cuerpo me arde.
Un bellaco cree que nada se puede hacer sin bellaquería.
Iguales, como cabo de agujeta.
Bien viene el don con la veinticuatría, y mal con la sastrería.
La justicia de Don Benito, que ahorcaba al hombre y después investigaba el delito.
A los desgraciados les salen gusanos en la sal
Poco y en paz, mucho se me haz.