Variante: A caballo regalado, no se le mira el diente.
El ducado nunca huele a robado.
Hay quien se acuesta con las vacas y se levanta con los toros.
Tanto nadar para morir en la orilla.
Más vale estar solo que mal acompañado.
Palabra dicha, no tiene vuelta.
Con el mismo cuero las correas.
No te alabes tanto si quieres llegar a santo.
Al higo por amigo
El que a las once no ha “bebío”, viene el Diablo y le dice: “Esto es mío.”.
Por la peana se adora al santo.
De lo bendito, poquito.
El mozo perezoso, por no dar un paso da ocho.
Decir, dice cualquiera; hacer solo el que lo sepa, quiera y pueda.
Cornudo sois, marido; mujer, ¿quién te lo dijo?.
El caballo que mucho anda, nunca falta quien le bata.
Nunca es tarde si la dicha es buena.
El arado rabudo, el arador, barbudo.
Después de un gustazo, un trancazo.
De mozo rezongador nunca buena labor.
Dar de comer al diablo.
Más mamado que chupo de guardería.
Al que toma y no da, el diablo se lo llevará.
Pan casero, de ese quiero.
De buena madre buen hijo, y de buena pipa buen vino.
Aguja, sastre y dedal, os darán por medio real.
El que con cojos anda se llama bastón.
Un hombre puede lo que sabe
El pan comido, hace al que lo da amigo.
Cuando no está preso lo andan buscando.
Amigo, amigo, llamalé conocido, y va bien servido.
El que demonios da, diablos recibe.
Durmió conmigo anoche o qué, que ya no saluda.
Un protector es como un manto.
Lo escrito, escrito esta.
Al hombre de rejo, vino recio.
El bobo si es callado, por sesudo es reputado.
El que se va para Aguadilla pierde su silla. Y el que de Aguadilla viene su silla tiene.
El que no agradece, al diablo se parece.
Más ordinario que un sicario en un burro.
Fiado se murió, mala paga lo mató.
Poderoso caballero es don dinero.
Al pan, pan. Al vino, vino.
De la viña del vecino, sabe mejor el racimo.
El buey solo bien se lame.
Quien dice lo suyo, mal callará lo ajeno.
El diablo está en los detalles.
Soltero maduro, maricón seguro.
Es devoto o es loco quien habla consigo solo.
Corte, puta y puerto, hacen al hombre experto.