No desees a la mujer del prójimo...date el gusto.
No hay empleo sin llevar un buen jamòn.
El que a pueblo ajeno va a pretender, o va a dar perro, o a que se lo den.
Sábado sabadete, camisa nueva y polvete.
El vulgo no repara en quien es majadero, sino en quien tiene dinero.
Ay, Jesús, que el rosario de mi compadre no tiene cruz.
Bien está lo que bien acaba.
Entiende bien la dicción, antes de armar discusión.
De la naranja y la mujer, lo que ellas den.
Hijito de tigre, rayado tenia que ser.
Tan puta es el que las da como el que las toma.
Al rey muerto rey puesto.
A Salamanca, putas, que llega San Lucas
Es más puntual que un ingles.
El enamorado que no es pulido, luego es aborrecido.
A la mala hilandera, la rueca le hace dentera.
Rubio bermejo, mal pelo y peor pellejo.
Esto es el pan nuestro de cada día.
Dar con la puerta en la cara.
Uñas de gato, y cara de beato.
El que es enemigo de la novia, ¿cómo dirá bien de la boda?.
De este destripaterrones venimos los infanzones.
Gitano no saca la suerte a gitano.
El hombre ladino, estando entre extraños no bebe vino.
Ten tu mano pronta para echarla al sombrero, y tardía para meterla en el bolsillo.
cuando señalas a alguien con tu dedo índice, hay tres dedos que te señalan a ti.
Juan de las Bragas, si no quieres que te lo digan, no las hagas.
De pico, todos somos ricos.
Ningún Gitano para el andar de su carreta cuando algo se cae de ésta para recogerlo.
Cuando uno no sabe bailar, dice que el suelo está húmedo.
En casa del hortelano, siempre es más gordo el marrano.
Ese huevito quiere sal
El que nace capacho, muere serón.
El maestro sabe lo que hace.
Si te queda el saco.
Quien con hembras no fornica, o es cachorro o es marica.
El mejor suegro, vestido de negro.
Esta vida es un fandango, y el que no la baila es chango.
¿De quién es el majuelo?. ya se sabrá cuando muera mi abuelo.
Quien dineros ha de cobrar muchas vueltas ha de dar.
Quien quiere bueno y barato, demora buscando un rato.
Pan de boda, duro a las pocas horas.
El hombre acucioso y fuerte. no confía Solo en la suerte.
Para hablar y comer pescado, hay que tener mucho cuidado.
Tal para cual, la puta y el rufián.
El que algo debe, no reposa como quiere.
Decían de Isabel la Católica: "¡Brava hembra, bragas ha que non faldetas!".
Mi casa, mi mesa, y mi mujer, todo mi mundo es.
De amigo reconciliado y de fraile colorado, guárdate con cuidado.
En mi casa mando yo que soy viudo.