Cuanto más sucia es la criada, más gorda está el ama.
No necesito tecomates para nadar.
Lo bien hecho bien parece, y estaban ahorcando a su marido en la plaza.
Alas tenga yo para volar, que no me faltará palomar.
Un manjar continuado, enfada al cabo.
Al mejor caballo se le van las patas.
Chiquito, hasta el asno es bonito.
Se quedó sin el pan y sin la torta.
Fuera de su convento no está el fraile en su elemento.
No basta parecerlo, hay que serlo.
Calma piojo que el peine llega.
En sociedad enferma, individuo sano más raro que ave rara.
Al romero que se le seca el pan en el zurrón, no le tengas compasión.
Lo prestado, ni agradecido ni pagado.
A Dios y a su altar, lo mejor has de dar.
Cebo haya en el palomar que las palomas no faltaran.
Con rastra y soltera, tenla por ramera.
Jurar como carretero.
Vino y mujer, te ponen al revés.
Habla directamente al corazón.
En julio, ¿dónde anda el mozo? Pues va de la acequia al pozo.
En viernes ni en martes, ni tu casa mudes, ni tu hija cases, ni tu viña podes, ni tu ropa tajes.
Al pobre desnudo le valen más dos trajes que uno.
De la buena hierba me libre Dios, que de la mala me libro yo.
Bueno de asar, duro de pelar.
Zanahorias y nabos, primos hermanos.
Abogado de ricos, mal de pobres.
Si el camello pudiera verse la joroba, se caería al suelo de vergüenza
En gustos y colores, no discuten los doctores.
El fraile se muda, el mozo se casa, el casado se cansa y se va a su casa, el clérigo dura.
El mejor premio es merecerlo.
No compra barato quien no ruega rato.
Entre hermanos, si la prueba se gana o se pierde, da lo mismo.
Bandera vieja, honra capitán.
Donde gobierna capitán, no manda marinero.
El buen paño dentro del arca se vende.
Todos los hijos de puta tienen suerte.
De esta capa nadie se escapa.
Cuando uno esta en condiciones, tiene amigos a granel.
Panadera érades antes, aunque ahora traéis guantes.
El hombre se arropa, hasta dónde la sábana le llegue.
Padre, hijo y abuela, tres cucharas y una cazuela.
A tu mujer no la alabes, lo que vale tú lo sabes.
Ave que vuela, a la cazuela.
Más vale un "ya" que cien "después se hará".
Ni amigo burgalés, ni cuchillo cordobés.
La mujer del marinero, cuando hay pesca, tiene dinero.
Comprar de ahorcado y vender a desposado.
Hasta el mosquito tiene su corazoncito.
El que por su gusto corre, nunca se cansa.