El pájaro que revolotee menos, permanecerá más tiempo en el vuelo.
La primavera la sangre altera.
Moza que se asoma a la ventana a cada rato, quiere vender barato.
Mande el que puede, y obedece el que debe.
No te asombres por poca cosa.
El muerto al hoyo y el vivo al bollo.
No hay mejor ciencia que paciencia y penitencia.
Pájaros del mismo pelo juntos emprenden el vuelo.
Te conozco mascarita
Tu viña preciada, entrando Marzo labrada.
De vez en cuando la piedra perfora la piedra.
Quien se empeña en pegarle una pedrada a la luna no lo conseguirá, pero terminará sabiendo manejar la honda.
Mandar quiero, aunque sea en un gallinero.
No gastés pólvora en chimancos.
Por Santa Catalina, respigos y sardinas.
Es por bondad de corazón por lo que el cangrejo rechazó que Dios le fabricara una cabeza.
El ladrón sin ocasión para robar, se cree un hombre honrado.
Rebuzno de burro, no llega al cielo.
De la perdiz, lo que mira al suelo; del conejo, lo que mira al cielo.
Parientes pobres y trastos viejos, pocos y lejos.
Pobre no es aquel que tiene poco, sino aquel que teniéndolo todo, quiere aún más.
Dios le dio novia y el diablo le dará hijos.
Quien con lobos anda a aullar se enseña.
Caballo que vuela, no necesita espuela.
La cabra va por la viña, como hace la madre hace la hija.
Si me ha de llevar el diablo, que me lleve en coche.
A cada cerdo le llega su San Martín.
El que de mozo no corre su caballo, lo corre de casado.
Cualquiera puede caer por descuido en el heroísmo
Para el particular, paso regular. Para el contratista, vista. Para el Ayuntamiento, paso lento. Pa la Diputación, buena canción. Pal Estáu, echáu.
Obrita que en sábado viene, puntadita de a palmo y salto de liebre.
De joven maromero y de viejo payaso.
Por San Simón y San Judas cogidas las uvas, lo mismo las verdes que las maduras.
El que tiene más galío, traga más pinol.
Cielo a corderos, agua a calderos.
No está bien el fuego junto a las estopas.
El oro luce, y la virtud reluce.
Agua por Virgen de Agosto, quita aceite y agua el mosto.
Al viejo se le cae el diente pero no la simiente.
Casa de concejo, pajar de viejo.
Dale un huevo al codicioso, y te pedirla gallina.
Para que no pierda el paso la burra, de cuando en cuando una zurra.
Agua y pan, comida de can; pan y agua, carne y vino, comida de peregrino.
Dos capitanes hunden el barco.
Son necesarios los amigos hasta en casa del diablo
Cabrito, ganso y lechón, de la mano al asador.
No me castigues con el látigo de tu desprecio.
La zorra vieja vuélvese bermeja.
Dale de comer rosas al burro y te responderá con un rebuzno.
Haré, haré, más vale un toma que dos te daré.