Del agua mansa líbreme Dios que de la brava me libro yo.
Guerra, peste y carestía andan siempre en compañía.
Pasada la riña fiera, queda sangre en la gallera.
Quien bien tiene y mal escoge, si sale mal que no se enoje.
Hacer una cosa contra viento y marea.
Un centímetro delante nuestro es completa oscuridad.
Nada se dice ni se hace bien en momentos de pasión.
Remendando, remendando, vamos la vida pasando.
En Octubre, de la sombra huye.
Conocido el daño, el huirlo es sano.
La rama que nace torcida, nunca se endereza.
Ser lento en dar es como negar.
La amistad termina donde la desconfianza empieza.
No hay alegría sin aflicción.
Sucede en un instante lo que no sucede en un año
No hay hombre tan bravo que el tiempo no haga manso.
Ama el sol, el que tiene sombra
Ir por lana y volver trasquilado.
La que fácil llega, fácil se va.
Apúrate despacio, sin prisa y sin pausa, y cuando llegues a la cumbre de la montaña, sigue subiendo.
La boca rige la tierra, pero el mar lo rige la mano.
Algo bueno trae la adversidad consigo; que ahuyenta a los falsos amigos.
La violencia es el refugio de las mentes pequeñas.
Septiembre es bueno, si del 1 al 30 pasa sereno.
La reputación dura más que la vida.
La col hervida dos veces mata.
Paciencia y barajar.
El que se enfada en la boda, la pierde toda.
El amor poco, nunca es loco; pero si mucho es, con todo obstáculo da al través.
Donde reina la ilusión, ciega la pasión.
Amor de casada no vale nada.
De donde vino el asno vendrá la albarda.
A la ocasión la pintan calva.
Cuando el sabio llerra, el necio se alegra.
Guerra avisada no mata soldado.
Dios castiga sin palo ni piedra
Mayo ventoso, año hermoso.
Golondrina que con el ala roza la tierra, agua recela.
De casa en que amanece tarde, Dios nos guarde.
Cuando viene la golondrina, el verano está encima.
La alegría da miedo
Guárdate de robar al oprimido y de robar al incapacitado. No hurtes la palabra del anciano. Al que obra mal, su orilla del río lo abandona, y su crecida le arrebata; el trueno es fuerte y los cocodrilos perversos.
Con la muerte todo se acaba.
Mientras cuentas las estrellas te rodea la oscuridad más profunda
Agua y sol, tiempo de caracol.
Llueva sobre su dueño, no sobre mí, que nada tengo.
El camino del Señor es refugio de los justos y ruina de los malhechores.
Cuando el daño está hecho todos saben aconsejarte
Es más seguro ser temido que ser amado
Puta primaveral, alcahueta otoñal y beata invernal.