Lluvia y sol, bautizo de zorro.
El que habla de la mar, en ella no suele entrar.
Nunca falta de que reírse.
Campo florido, campo perdido.
Non hai pega sen mancha branca.
Si las orejas sacude la burra, agua segura.
Ave vieja, no está segura en jaula nueva.
Ser lento en dar es como negar.
No hay donde ocultarse en la superficie de agua.
Eso es como llover sobre mojado.
Cuando la vieja se remoza, andar ligera debe la moza.
Jarrito nuevo guárdase en el chiquero; pasan dos semanas y por todas partes anda.
Solo un tonto mete los dos pies en el agua para ver su profundidad.
Agua de marzo, pero que la mancha en el sayo.
Abril llovedero, llena el granero.
La palabra es playa, el silencio oro.
Carga la nao trasera si quieres que ande a la vela.
Riachuelos pequeños forman grandes rios.
El que no sabe nadar, se lo lleva la corriente.
Cabra coja, mal sestea.
No tires el agua sucia hasta que tengas otra limpia.
Nos mean y tenemos que decir que llueve.
La lluvia solo es un problema si no te quieres mojar.
Agua de llena, noche de angulas.
Aguas tempranas, buena otoñada.
La ventura de la barca, la mocedad trabajada y a la vejez quemada.
Cuando llueve y hace sol, coge caracol.
Una golondrina no hace verano.
Nadie diga: de esta agua no bebere.
Cuando menos lo piensa el guapo, le sale la jaca jaco.
Tanto está la gotera sobre la piedra hasta que hace el roto.
El agua tiene babosas.
Justicia, dios la conserve; pero de ella nos preserve.
Ira no obra Justicia.
Cuando el invierno es lluvioso, el verano es abundoso.
La lluvia por San Lorenzo estropea los higos.
No bebas agua; que te emplazarán los bueyes.
Hay que poner tierra de por medio.
Al cabo de los años mil, vuelven las aguas por donde solían ir.
Niño feito, pega morta. Nido hecho, urraca muerta.
Cada palo que aguante su vela.
Casa en que una lágrima abre gotera, se pudre toda entera.
Donde hubo humareda, el rescoldo queda.
No esperes a tejer tu capa cuando empieza la lluvia.
Cuando cae lluvia, agua anuncia.
Bebe el agua de tu fuente clara, y no busques la encenagada.
Fue por lana y salió trasquilado.
En Abril aguas mil, coladas por un mandil; en Mayo, tres o cuatro, y ésas con buen barro.
Insistir al que es porfiado, es llover sobre mojado.
Sobre brevas, ni agua ni peras.