Líbrame Dios del agua brava, que de la mansa me cuido yo.
Cuando pica un gran pez, suelta la caña, no sea que te largues tras él.
A la vaca que no se cubre, se le seca la ubre.
Agua que no fluye se vuelve pantano y apesta.
Ruin que convida, deja a todos sin comida.
Si el liso viera y la víbora oyera no habría hombre que al campo saliera.
Buey lerdo, bebe agua turbia.
Al cabo de los años mil, vuelve el agua a su cubil.
Vida del campo, o para tonto, o para Santo.
Río que ensancha sus orillas no es todo agua limpia.
Flor temprana fruto no grana.
Lancha La no pasa en balde.
A falta de reja, culo de oveja.
Agua y sol, tiempo de caracol.
Gato escaldo del agua fría huye.
Quien debajo de árbol se guarece, dos veces se moja.
La rana en el fondo del charco no sabe nada del gran Océano.
Búho que come, o muere.
Borrachez de agua, nunca se acaba.
Sobre mojado llueve, y sobre seco a veces.
En verano hasta el más seco suda.
Si en Abril hay lodo, no se perderá todo.
Atáscate, que hay lodo.
Cada pez en su agua.
Pola boca morre o peixe. Por la boca muere el pez.
Llagas hay que no curan, y toda la vida duran.
El desdichado va por agua al río, y encuentra el cauce vacío.
El que quiera pescar peces, tendrá que mojarse.
Bota vacía la sed no quita.
Cabra que tirar al monte no sabe, si entra no sale.
Cuando el río no hace ruido, o no lleva agua o va muy crecido.
Faltando el agua al granar, mal acaba el pegujal.
A río crecido, sentarse en la orilla.
Bebe agua de río por turbia que vaya, vive en la ciudad por mal que te vaya.
Abril, deja las viñas dormir.
Nunca llovió que no se despejara.
Cuídate del perro que no ladra y del agua mansa.
Las aguas quietas, corren profundas.
Échele leche al sapo, antes que él se la eche.
Muerto al agua, borrasca segura.
Siempre que llueve, escampa.
Sauquera en flor, perdigacho en amor.
Nadar, nadar, y a la orilla ahogar.
En la abundancia de agua, el tonto tiene sed.
No digas de este agua no beberé, por turbia que baje el agua mayor puede ser la sed.
El río, por donde suena se vadea.
Deja que el buey mee que descansa.
Arregostóse la vieja a los berros; no dejó verdes ni secos.
La vieja escarmentada, pasa el río arremangada.
En calma el mar no creas, por sereno que lo veas.