Yo me atraco de jamón, y el envidioso sufre la indigestión.
De familia y trastos viejos, pocos y lejos.
Tal queda la casa de la dueña, ido el escudero, como el fuego sin trashoguero.
A quién le dan pan, que llore.
Más vale despedirse que ser despedido.
Tenís más grupo que banco de sangre.
Al fuego y al fraile no hurgarles. Al fuego porque se apaga, al fraile porque se inflama.
Ni fíes, ni porfíes, ni arriendes y vivirás bien entre las gentes.
Cambio de costumes, par es de muerte.
Vive la vida a grandes tragos por que no te bastara cuando tengas que perderla.
El que mata el marrano temprano, pasa buen invierno pero mal verano.
El gallo que ya no canta, está mal de la garganta.
Por qué denominar a la muerte como una desgracia cuando pone fin a la desdicha?
Juglar que mucho canta, poco yanta.
El diablo es puerco.
Más se mira al dador que a la dádiva.
La muerte es flaca y no ha de poder conmigo.
Al mal pintor se le quedan calvos los pinceles.
Con pañuelo de seda vas a la arada, señal de tener mucho o no tener nada.
Al romero que se le seca el pan en el zurrón, no le tengas compasión.
Casa que cierra sus portones casa que se llena de ratones.
Con las glorias se olvidan las memorias. Con los años, perdió la rucia los saltos.
Del médico y del enterrador, cuanto más lejos mejor.
Ahora al bueno le llaman tonto.
Un juego de cartas se juega con dinero
Al hombre osado, la fortuna le da la mano.
De lo perdido, lo que aparezca.
Dinero ten, y a todo parecerá bien.
De mala ropa no sale un buen traje.
El que no cojea, renquea.
Quien vive sin disciplina, muere sin honor.
Beber por lo ancho y dar de beber por lo estrecho.
En casa del ahorcado, no mientes la soga.
Un duro y un vaso de buen vino son los mejores amigos, y en caso de mucho apuro, si no tienes el vaso, ten el duro.
Tripa vacía, corazón sin alegría.
Amigo que no da pan y cuchillo que no corta, aunque se pierda no importa.
Voz que se escapa no vuelve y quizás tu ruina envuelve.
Prefiere la deshonra de la caída, a la deshonra de las muletas.
Leña verde y gentejoven, todo es humo.
Mas pesado que un biberón de mondongo.
Bendita la casa que a viejos sabe.
Mucho pan y poco queso, es de hombre de seso.
Con la muerte todo se acaba.
La vergüenza una vez perdida, se perdió para toda la vida.
Trabaja como si vivieses siempre, y vive como si murieses hoy.
Hombre narigudo, ingenio agudo.
Si sale cara, gano yo; si sale cruz, pierdes tú.
Comida hecha, amistad deshecha.
A causa perdida, mucha palabrería.
El barro se endurece al fuego, el oro se ablanda.