Ni se muere el padre ni cenamos.
Buena vida, padre y madre olvida.
Panza llena, quita pena.
Unos tener tanto y otros tan poco, propio es de este mundo loco.
Más vale pocos muchos, que muchos pocos.
Más fácil entra un camello por el ojo de una aguja, que un rico entre al reino de los cielos.
Nunca falta quien te dé un duro, cuando no estas en apuros.
Ni pidas a mujer hermosa, y prometas a pobre, ni debas a rico.
Necio o loco es el orgulloso, pues no medita en que fue lodo y será polvo.
Lo barato, sale caro.
Boca seca hace bolsa llena.
Vivos y muertos, todos al "huerto".
Malo es que se diga que Juan se ha muerto; si no se ha muerto, es que está muy malo.
En la casa del buen amo vive y muere el buen criado.
Casa sin hijos, higuera sin higos.
De grandes cenas, están las tumbas llenas.
A la ramera y al juglar, a la vejez les viene el mal.
Quien en tierra lejana tiene hijo, muerto le tiene y espérale vivo.
El que nada tiene, nada vale.
Más quiero ser de moza desdeñada, que de vieja rogada.
El que al amigo desea gran prosperidad, desea se deshaga la amistad.
Cría buena fama y échate a dormir; críala mala y échate a morir.
Reloj y campana, muerto mañana.
Bien te quiero, bien te quiero, mas no te doy mi dinero.
Quien bien te hará, o se te irá o se te morirá.
Más vale fortuna en tierra que bonanza por la mar.
Llora, necio, llora tus perdidas horas.
Año de piedras no es mal año; pero pobre del que le toca.
Al que se casa una vez, dan corona de paciencia; y al que dos, capirote de demencia.
A gran seca, gran mojada.
La memoria de los justos es una bendición, pero la fama de los malvados será pasto de los gusanos.
El agua que en otoño corre, es la que te saca de pobre.
Dar del pan y del palo, para hacer buen hijo del malo.
En lo ajeno, reina la desgracia.
En todo el mundo entero, llaman señor a quien tiene dinero.
Calavera no chilla. (El que disfruta la noche no se debe quejar que tenga sueño)
Para el pobre, hasta su noche de bodas es corta.
De joven maromero y de viejo payaso.
Quien asno nació, asno murió.
Más de uno hubiera sido peor, si su fortuna fuera mejor.
Consejo tardío, consejo baldío.
Nunca falta quien dé un duro para un apuro.
El hombre experimentado, es hombre viejo y gastado.
Quien a heredar aspira, larga soga estira.
Heredar hace medrar; que no trabajar.
Vive como un caballero, y moriras como un señor.
Buena fama merece quien por su patria muere.
El príncipe iletrado es un burro coronado.
Consejos ciertos, los que a los vivos dan los muertos.
Nunca falta Dios a los pobres.