La barca pasa, la orilla queda
Un libro abierto es un cerebro que habla; cerrado un amigo que espera; olvidado, un alma que perdona; destruido, un corazón que llora.
El que paga por anticipado no conseguirá un trabajo bien hecho.
Van al mismo mazo.
Miren quién me llamó puta, sino otra más disoluta.
Guárdate de hombre que no habla, y de perro que no ladra.
Quién escucha la voz del anciano es como un árbol fuerte; quién tapa los oidos es como una rama al viento.
Rana que canta, señal de agua, la de su charca.
Tras cada pregón, azote.
Es combate disparejo, el del tigre y burro viejo.
Toma casa con hogar y mujer que sepa hilar.
El burro busca al otro burro para rascarse.
Codicia mala a Dios no engaña.
Hacer del san benito gala.
El que quiera saber lo que vale un potro, que venda el suyo y compre otro.
Adiós señora alcaldesa, que me llevo el reloj y las pesas.
Tantos años de marqués, y no sabe menear el abanico.
El que nada debe nada teme.
Rostro lleva al lecho, que no el culo bien hecho.
Cuanto más se duerme más se quiere.
A lo bobo, a lo bobo en todo me meto y de todo como.
Ruin que convida, deja a todos sin comida.
Caridad y amor no quieren tambor.
La hija paridera, y la madre, cobertera.
Al herrero con barbas y a las letras con babas.
Donde hay gallo, no canta gallina.
Colgar los guayos.
El gorrón tiene que ser sufrido.
Cuervo con cuervo, no se quitan los ojos.
Fiambre y fiado, saben bien, pero hacen daño.
Buen vino y buena tajada y no apurarse por nada.
El aragonés fino después de comer tiene frío.
Si vas de prisa, alcanzas la desgracia; si vas despacio, es la desgracia la que te alcanza a ti.
A golpe dado no hay quite.
De hombres es errar, y de burros rebuznar.
Si el mozo supiera y el viejo pudiera, ¿qué se les resistiera?
Un amigo es como una letra de la que no recordamos el importe y no conocemos la caducidad
Predicar en desierto sería gran desacierto.
Los burros prefieren la paja al oro.
Quien tiene el estómago lleno, dice: ayunemos.
Quien con muchachos se acuesta, cagado amanece.
El que tiene bien y su mal escoge, de lo que le venga no se enoje.
Yo que me callo, me quedo sin gallo.
Casamiento por amores, no darán fruto esas flores.
A casa vieja, portada nueva.
A los cien años todos calvos.
Media vida es la candela; pan y vino vida entera.
El que va a la romería, se arrepiente todo el día.
Amistad del poderoso, sol de invierno y amor de mujer, duraderos no pueden ser.
Fango que se mueve, a demonios hiede.