A golpe dado no hay quite.
Se coge antes a un cojo, que a un mentiroso.
Con tripas vacías, no hay alegrías.
A quien le picó Macagua, bejuco le para el pelo.
Aunque me eches losperros al rabo, me lleve el demonio si dejo el nabo.
Tal hay que se quiebra los dos ojos porque su enemigo se quiebre uno.
Ese da más vueltas que un puerco suelto.
Es tonta la oveja que va a confesarse con el lobo.
El huésped y el pez, a los tres días hieden.
A tu enemigo fallecido, perdón y olvido.
Hoy robas un huevo, mañana robas un buey.
Mejor es un hombre cuya charla permanece en su vientre, que el que la prefiere de manera injuriosa.
Un oportuno ?NO? es mejor que un apresurado ?Sí?.
Cuando más descuidado estás, viene la muerte y ¡zas!.
El que nada no se ahoga.
Amigo beneficiado, enemigo declarado.
Para otro perro ese hueso, tan descarnado y tan tieso.
No a todos les queda el puro nomás a los trompudos.
El que de joven no es acucioso, llegado a viejo en vano se lamentará.
El hombre a tirar el mocho y la mujer al sancocho.
Ir contra la corriente, no es de hombre prudente.
La inocencia de un ratón puede mover un elefante.
Al viejo que se casa con mujer hermosa, o pronto el cuerno o pronto la losa.
Quien siempre habla y nunca calla dice muchas insensateces. La lengua ligera ocasiona problemas y a menudo menosprecia al hombre.
A un asno, bastale una albarda.
No cogíamos en el fuego, y parió la abuela.
En guerra avisada no muere gente.
A la larga, el galgo a la liebre mata.
El que escucha consejos, llega a viejo.
De San Martín en adelante ya no hay diablo que aguante.
Zorra vieja no cae en la trampa.
¡A la mierda! (Fernando Fernan Gomez).
No me dijeron perro, pero me tiraron el hueso.
Come santos, caga diablos.
Ruin consuelo el aplauso de los muchos.
Dar carne al lobo.
Muerte deseada, vida prolongada.
Donde comen dos comen tres.
Bebido el vino, perdido el tino.
Hasta al más superdotado, le sale un hijo tarado.
El burro adelante y la carga atrás.
Más que fuerza vale maña, que el ingenio nunca engaña.
Hombre con hambre, no sabe lo que hace.
Gorgojo, más chico que un piojo; así de chiquito produce enojo
Los señores hablan de cosas, los criados de personas.
La casta Susana, que enterró a tres maridos y aún le quedan ganas.
Cabra coja, no tenga fiesta.
De mozo rezongador nunca buena labor.
Cada fracaso nos hace más listos.
Palabras y plumas el viento las tumba.