Un millon de moscas no pueden equivocarse: coma mierda (frase anarquista).
Un tigre no pierde el sueño por la opinión de las ovejas.
Quien coma la carne, que roa el hueso.
El dormir es el hermano menor de la muerte.
Viuda que no se consuela, será por pobre o por fea.
Quien comprar quiere la yegua o el burro antes la menosprecia.
Cuidado, que el diablo es puerco.
Por charlatán y pedante, se destaca el ignorante.
Al último siempre le muerde el perro.
Maldición de burro, al cielo no llega; en las vigas de la cuadra se queda.
Más vale mala suerte que muerte: la muerte no tiene remedio; la mala suerte la cambia el tiempo.
Cuando viejo el perro es, la zorra se mea en él.
Cuando Dios dio púas al erizo, bien supo lo que hizo.
De vaca vieja, novilla brava.
Al comerte una fruta piensa en aquel que plantó el árbol.
Solo los necios y los tontos tiran piedras a su propio tejado.
No compres cabra coja pensando que sanará; son las sanas y encojan, con que las cojas qué no harán.
El infortunio hace sabios y la buena fortuna , sandios.
Cuando un hombre hace el tonto, siempre es por una mujer.
Bonitas palabras al más listo engañan.
Echar confites a un cochino, es desatino.
Hombre narigudo, ingenio agudo.
Alaba al ignorante y hazle bailar; si no es tonto, tonto le harás terminar.
O todos moros o todos cristianos.
Vida sin amigos, muerte sin testigos.
Las mentes grandes discuten ideas; las medianas, cosas; y las pequeñas, personas.
Ser el último orejón del tarro.
Al que muere en el barco, le reclama el charco.
A la mujer bailar y al burro rebuznar, el diablo no les debió enseñar.
Más sabe el loco en su casa que el cuerdo en la ajena.
Alazán tostado, antes muerto que cansado.
Gozo anticipado, gozo malogrado.
Día vivido, día perdido.
A quien mucho tememos, muerto le queremos.
Hablar sin pensar es tirar sin apuntar.
Hasta la muerte, anda con pie fuerte.
Cavas tu tumba con los dientes.
Un abogado y un asno, saben más que un abogado.
Por sus pasos contados, va el ladrón a la horca, y todos a la muerte vamos.
Boca que bosteza, estómago que hambrea.
Quien vive de recuerdos, vive entre muertos.
Caranga resucitada pica muy duro.
Al cerdo más ruin, la mejor bellota.
En una empresa orientada a los productos estándares, uno es tan inteligente como el competidor más tonto.
El hipo, en el niño para vivir, en el viejo para morir.
El día que no escobé, vino quien no pensé.
El que solo se ríe, de sus maldades se acuerda.
Dan limosna muertos los que vivos no la dieron.
Cuando el viejo no bebe, cerca está de la muerte.
Todo cojo le echa la culpa al empedrado