Más vale ser feo y sabio que hermoso y necio.
Pretextos quiere la muerte para llevarse al enfermo.
A hombre de dos caras, hombre de buena espalda.
A braga rota, compañón sano.
Quien ama, teme.
Quien ha leído hasta diez mil v olúmenes escribirá con espontánea inspiración a punta de pluma.
Todos los hombres se entenderían bien sin las palabras mio y tuyo.
En claustros de locos, están los más pocos.
Yo como tu y tu como yo, el diablo nos junto.
En cosas de su provecho, hasta el más tonto es cuerdo.
Estoy como la tamalera, que me va más, que me va mal; pero como del tamal.
Las letras del estudioso; las riquezas, del solícito; el mandar del presuntuoso; y el cielo del devoto.
Solo a los locos les gusta la guerra, el mar y el matrimonio.
Barbero que no sea parlero, no lo hay en el mundo entero.
Cada uno muere de su vicio.
Cuando el español canta, o está enfadado o poco le falta.
Ni a un sordomudo completo, debes confiar tu secreto.
Yo que no duermo, a todos doy mal sueño.
Habla poco, anda grave y parecerá que sabes.
Necio que sabe latín, doble rocín.
Amigo de muchos, amigo de ninguno.
El que exprimió su limón que se tome su agrio.
Quien mucho escucha, su mal oye.
Toda virtud está siempre entre dos vicios
A quien tiene escopeta, guitarra, reloj y mujer, nunca le falta un trasto que componer.
Boticario sin botica, nada significa.
El que mucho habla, mucho yerra.
El corazón triste, riendo muere y llorando vive.
La suerte y la muerte están siempre a la puerta
Los grandes talentos son calmados en la prosperidad y callados en la adversidad.
Todos nacemos llorando y nadie se muere riendo.
Mala boca, peces coma.
El labrador entre dos abogados, está como el pez entre dos gatos.
Cada uno reniega de su oficio, pero no de su vicio.
Cuidado, que el diablo es puerco.
Sabe más el tonto en su casa que el listo en la ajena.
Los pensamientos de los amantes hablan en voz alta
Un hombre es un hombre aunque sea un comino.
Quien convida al cantinero, o está borracho o no tiene dinero.
El corazón conoce la amargura del alma.
Donde todo el mundo opina, no hay orden ni disciplina.
La muerte todas las cosas iguala.
Los grandes hombres no son grandes a todas horas ni en todas las cosas.
Cuando el dedo señala a la luna el imbécil mira el dedo.Proverbio chinoA palabras necias, oidos sordos.
La lengua unta y el diente pincha
El oficio hace maestro.
Es más vivo y es más pronto, quien a veces se hace el tonto.
Variante: Suegra, abogado y doctor, mientras más lejos mejor.
Soy una parte de todo lo que he encontrado
Más sabe quien mucho anda que quien mucho vive.