Que no llegue la medicina cuando el enfermo ya se murió.
Necio por natura y sabio por lectura.
Por Santa Cruz, toda vida reluz.
Amigo beneficiado, enemigo declarado.
La primavera la sangre altera.
A quien le pique el alicante, que llamen al cura que le cante.
Quien se va, vivo y muerto está.
Por charlatán y pedante, se destaca el ignorante.
Cuando el corazón es bueno todo el resto puede mejorar
Toda alegría está destinada al que tiene el corazón contento: para quien lleva siempre sombrero el cielo está lleno de sombra
Adorar al sol que nace, todo el mundo lo hace; al sol que muere, nadie lo quiere.
En casa del gaitero, todos son danzantes.
El que sabe sabe, y el que no sabe es gerente.
Un viejo amigo es una eterna novedad
Fraile franciscano, el papo abierto y el saco cerrado.
Nadie está más vacío que quien esta lleno de si mismo.
Mejor una palabra que serene a quien la escucha que mil versos absurdos.
De joven maromero y de viejo payaso.
Todos somos parte de una prodigiosa unidad
El mal del cornudo, él no lo sabe y sábelo todo el mundo.
Al loco y al aire, darles calle.
A la mujer loca, más le agrada el pandero que la toca.
El amigo de todos es fiel a ninguno.
Hasta el más santo tiene su espanto.
Cada cual hasta la muerte, tiene que afrontar su suerte.
El amor, la picardía y la necesidad hacen buenos oradores.
Del viejo, el consejo; y del rico el remedio.
Quien sabe, sabe.
Hable el sabio y escuche el discreto.
Más vale burro vivo que sabio muerto.
Quien tiene dolencia, abra la bolsa y tenga paciencia.
Camino de Santiago, tanto anda el cojo como el sano.
Tanto pedo para cagar aguado.
Dios escribe derecho, incluso en las líneas onduladas.
Buenas y malas artes hay en todas partes.
Cada malo tiene su peor.
Salud perdida, salud gemida.
A cada cual lo suyo y a Dios lo de todos.
Boi que remoe, nada lle doe Buey que rumia, nada le duele.
Sin virtud poco vale la salud.
Por donde entra la cabeza, todo el cuerpo entra.
Cada cual decía del amor que tenía.
Del sabio es errar, y del necio perseverar.
Un loco hace ciento.
La enfermedad entra por la boca y la desgracia sale de la boca.
La muerte nos iguala a todos.
Mucho escuchar y poco hablar buena fama te han de dar.
Quien se siente mocoso, se suena los mocos.
Si bebieres con el caldo no darás al médico un puerco cada año.
El sabio habla de las ideas, el inteligente de los hechos, el vulgar de lo que come.