Cacarear y no poner huevo no es nada bueno.
A caracoles picantes, vino abundante.
Los ladrones y los nabos no quieren ser ralos.
?Sin tigres en el monte, el mono es rey.
Cuando las ranas críen pelos y los sapos orejas.
A canto de pájaro y a gracia de niño no invites a ningún amigo.
El comer y el rascar no quieren más que empezar.
Cada uno arrima el ascua a su sardina.
Todos los días no se le muere el burro al arriero.
Ni perro sin pulgas, ni pueblo sin putas.
Nadie come gallina gorda de mano ajena.
Mucha carne, moitas enfermedades.
Boca cerrada y ojo abierto, no hizo jamás un desconcierto.
El diablo nunca duerme.
Cuervo con cuervo, no se quitan los ojos.
El conejo y el ruin, donde nace quiere morir.
No hay caracol que no tenga vuelta.
Regostóse el asno a las berzas, no dejó verdes ni secas.
A ira de Dios, no hay casa fuerte.
Nunca mates una mosca sobre la cabeza de un tigre.
Quien poco tiene, pronto lo gasta.
El que tenga sus gallinas, que las cuide del coyote.
La lujuria nunca duerme.
Sabe más el tonto en su casa que el listo en la ajena.
Arrastrando, arrastrando, el caracol se va encaramando.
La esperanza no llena la panza.
A todo se acostumbra uno en esta vida, menos a no comer.
Es tonto, pero se mete en casa.
Perro viejo, no aprende truco nuevo, o sino ya no es muestrea.
Al que tienes que dar la cena, no le quites la merienda.
El Señor no deja sin comer al justo, pero frustra la avidez de los malvados.
La que no pone seso en la olla, no lo tiene en la toca.
Quien compra cuando no puede, vende cuando no quiere.
Mata al tigre y le tiene miedo al cuero.
Mal se caza con perros desganados.
Ingenuo y muy majadero, quien da la llave al ratero.
Una hábil ama de casa sin arroz no puede preparar una comida.
De carbonero mudarás, pero de ladrón no saldrás.
El que asierre yarumos, que aguante las hormigas.
El buen hijo a su casa vuelve.
Labrador lunero, no llena el granero.
Nada se puede esperar de quien no tiene hogar.
Camarón que se duerme se lo chima el sapo..
Cuando salta la liebre no hay galgo cojo.
El hambre arroja al lobo al bosque.
La fortuna es veleta, nunca se está quieta.
Hay veces que nada el pato, y hay otras que ni agua toma.
Por la muerte de hijo no se descompone la casa.
A carnero castrado no le tientes el rabo.
El árbol con demasiadas hojas no da siempre frutos sabrosos.