Fiado has, tu pagarás.
Dios conserve a mi patrón, por temor a otro peor.
El mucho joder empreña.
Si haces mal, pecado mortal; pero si haces bien, pecado también.
Dar del pan y del palo, para hacer buen hijo del malo.
A quien dios no le dio hijos el diablo le dio sobrinos
El que ama, teme.
Lo malo, a quien lo apetece, bueno y justo le parece.
El rico nunca está satisfecho.
Dios sea loado, el pan comido y el corral cagado.
Más vale un pan con Dios que dos con el diablo.
En la casa del cura, siempre reina la ventura.
El yerro encelado, medio perdonado.
¿Y quién dijo que el diablo no tiene hermanas?.
A quien Dios quiere bien, la perra le pare lechones.
Ricos la virtud hace, y el vicio puebla los hospitales.
El camino del Señor es refugio de los justos y ruina de los malhechores.
Téngale miedo a la ira de Dios ya una escasez de mujeres.
Dineros y pecados, cada cual los tiene callados.
Con el castigo, el bueno se hace mejor y el malo se hace peor.
Oficio que no mantiene a su amo, vaya al diablo.
El fraile, la horca en el aire.
Bocado comido no guarda amigo.
El avariento nunca está contento.
Deseando bienes y aguantando males, pasan la vida los mortales.
Cuando el diablo no tiene que hacer, con el rabo espanta moscas.
Rebuznos de asno no llegan al cielo.
Los pesares envenenan la sangre.
Corazón codicioso, no tiene reposo.
El vientre lleno aunque sea de heno.
Gente parada, malos pensamientos.
Búho que come, o muere.
Cuando el diablo habla, licencia tiene de Dios.
A padre avaro, hijo pródigo.
Olla que hierve arrebatada, olla malograda.
A burlas, burlas agudas.
El pícaro en el penal, se afila más en el mal.
A dineros dados, brazos quebrados.
El que siembra odio, cosecha tempestades.
El Señor no deja sin comer al justo, pero frustra la avidez de los malvados.
Quien no arde en llamas no inflama
De hombres es errar y de bestias porfiar.
Justo peca en arca abierta.
A chico santo, gran vigilia.
Los labios del justo destilan bondad; de la boca del malvado brota perversidad.
Amor, amor, malo el principio y el fin peor.
Al que Dios no le da hijos, el diablo le da.
La paz con una porra en la mano es la guerra
La avaricia es la mayor de las pobrezas.
Al que toma y no da, el diablo se lo llevará.