El que ama, teme.
El que no agradece, al diablo se parece.
No todos los que van a la iglesia son santos
En casa del bueno, el ruin tras el fuego.
Dar del pan y del palo, para hacer buen hijo del malo.
Las malas compañías pervierten hasta los santos.
Bocado comido no guarda amigo.
El hombre es fuego, la mujer estopa, viene el diablo y sopla.
Riese el diablo cuando el hambriento da al harto.
Una mujer bella es el paraíso de los ojos, el infierno del alma y el purgatorio de la bolsa
El malo mundo está y peor se pondrá.
Secreto a voces.
Donde mujer no hay, el diablo la trae.
Más daña un mal enemigo que aprovecha un buen amigo.
La virtud hace nobles y el vicio innobles.
El justo se ve coronado de bendiciones, pero la boca del malvado encubre violencia.
No falta un burro en un mal paso.
Si en el sexto no hay perdón, ni en el noveno rebaja, ya puede el Señor llenar el paraíso de paja.
A burlas, burlas agudas.
Justo es el mal que viene, si lo busca el que lo tiene.
El bien hacer abre cien puertas, y el mal agradecer las cierra.
Ingratos hacen recatados.
Bien reza, pero mal ofrece.
A la mujer bailar y al burro rebuznar, el diablo no les debió enseñar.
Oficio que no mantiene a su amo, vaya al diablo.
Aunque me eches losperros al rabo, me lleve el demonio si dejo el nabo.
De borrachos y panzones están llenos los panteones.
Entre bellacos, virtud es el engaño.
Bueno es el rigor; pero la misericordia es mejor.
El diablo nunca duerme.
De San Martín en adelante ya no hay diablo que aguante.
Capa de pecadores es la noche, señores.
Quien por su gusto padece, que vaya al infierno a quejarse.
El matrimonio es un lazo que soca el demonio.
Alabanzas y regalos, malos tratos.
Quien comete muchas injusticias, busca su propia ruina.
Ofensa hace a los buenos quien a los malos perdona.
Amor, amor, malo el principio y el fin peor.
La bonanza amenaza borrasca
El invierno es el infierno de los míseros
Lleno es de bondad, quien nunca llegó a envidiar.
El corazón que sabe temer sabe acometer.
Por la caridad entró la peste. (Miguel Angel Fuentes)
Rebuzno de burro, no llega al cielo.
Come santos, caga diablos.
Quien a dos amos sirve, siempre termina mal.
Bonito era el diablo cuando niño.
Bueno es el mal que fue ocasión del bien.
A quien en su casa era un diablo, cuando se ausenta, tiénenlo por santo.
Hasta la gracia de Dios hace daño.