Quien promete amor eterno es porque desconoce los cuernos.
Al hombre deshonesto le es útil el azar
Zurciendo y remendando, vamos tirando.
Las desgracias vienen juntas, y las gracias muy espaciadas.
Buenas razones cautivan los corazones.
A creer se va a la iglesia.
Al gallo que canta, le aprietan la garganta.
Quien guarda halla, si la guarda no es mala.
Es más seguro ser temido que ser amado
Mala boca, peces coma.
A hora mala no ladran canes.
Cada altar tiene su cruz.
Burro suelto del amo se ríe.
Juntársele a alguien el cielo con la tierra.
Donde hay pastor y ovejas, nunca faltan quejas.
El que no cumple su palabra al fin su desdicha labra.
Con buenos modos se consigue todo
Es mucha la totuma para tan poca agua
Mejor es la pobreza en la mano del Dios, que riquezas en un almacén.
Si la casa se quema, calentémonos en ella.
Guiso recalentado y amigo reconciliado, dales de lado.
Incluso si el cielo se derrumba, habrá un agujero.
La mentira es justa cuando, por hacer bien, la verdad se oculta.
Por la peana se adora al santo.
No basta ir a pescar peces con buena intención. También se necesita llevar red.
No pongas al ruin en zancos; que te escupirá desde lo alto.
Sin penas, todas las cosas son buenas.
La alegría es el remedio universal de todo mal
Baco, a muchos ha matado; Neptuno, a ninguno.
En San Antonio, la vieja tiró el carrete al fuego.
Aunque es algo loco, la pena le hará cuerdo.
El mandamiento del pobre, primero reventar antes que sobre.
El amor de los asnos entra a coces y bocados.
El corazón sospechoso no tiene reposo.
La ira de los que aman, en hacerse caricias para.
Vale más tener amigos en la plaza que en la caja.
A la luna, el lobo al asno espulga.
A los enemigos bárreles el camino.
A quien hace mal, uno, al lisonjero, ninguno.
Más vale cargar la carga que arrear la mula.
No hay virtud y nobleza que no abata la pobreza.
Amo bravo y mozo harón, a cada rato cuestión.
El que un bien gozar espera, cuando espera, desespera.
A falta de hechiceros lo quieren ser los gallegos.
Donde hay caridad, hay paz.
Favor publicado, favor deshonrado.
Los pecados de la juventud se pagan en la vejez.
No busques en el amigo riqueza, ni nobleza, sino buena naturaleza.
Donde no hay ventura, poco sirve la cordura.
Quien da para recibir no da nada