A los amigos, el culo; a los enemigos, por el culo; y a los indiferentes, la legislación vigente.
Quien a decir agrias verdades se pone, agrias verdades oye.
De la abundancia viene la vagancia.
Los recuerdos buenos duran mucho tiempo, los malos mucho mas.
Nada se adelanta con desesperarse, sino el criar mala sangre.
Buenos y tontos se confunden al pronto.
Casa de Dios, casa de tos.
Guardólo Dios de piedra y niebla, más no de puta vieja.
¡Quien sabe cuántos enemigos tienes en torno a la mesa!.
Cuando la cólera y la venganza se casan, su hija es la crueldad.
Juicio contra hecho hace lo tuerto derecho.
Buen Dios, guárdame de los malos amigos y yo me guardaré de los enemigos
Bebo poco y quiérolo bueno; una azumbre me dura un día entero.
Los profetas y adivinos, embaucan a los cretinos.
Reino dividido, reino perdido.
Solo se puede sacar de una bolsa lo que ya está en ella.
Quien tiene enemigos, no duerma, que hasta el escarabajo del águila se venga.
El camino hacia el cielo pasa por una tetera.
Donde esperáis la suerte, viene la muerte.
Vive de ilusiones el tonto de los cojones.
El avaro se roba a sí mismo. El pródigo, a sus herederos.
Bendito sea San Bruno, que da ciento por uno.
El que usó mal incienso debe atenerse a quemarse las mangas.
La abundancia hace infelices a los ricos.
Al pesar por el bien ajeno, llaman envidia y es veneno.
Deja al maestro, aunque sea un burro.
Dios creó el tiempo, pero el hombre creó la prisa.
Más mato la gula que la espada.
De hombres es errar, y de burros rebuznar.
Con la verdad como compañía se va a todos los sitios, incluso a prisión.
Querer matar dos moscas de un golpe
El placer y la alegría del hombre radica en aplastar al rebelde y conquistar al enemigo, en arrancarlo de raíz, y tomar de él todo lo que tiene
A buenas ganas, huelgan las salsas.
Hay miles de miserias en un solo amor
De la buena hierba me libre Dios, que de la mala me libro yo.
Al mal dar, tabaquear.
Dios hace lo que quiere, y el hombre, lo que puede.
A barco viejo, bordingas nuevas.
El triunfo de los crueles es breve
Hay confianzas que dan asco.
Mata, que Dios perdona.
El poder corrompe, y el poder absoluto corrompe absolutamente.
No se puede tapar el sol con un colador de cocina.
El que siembra tormentas recoge tempestades.
Hay que darle al niño malo, más amor y menos palo.
El muerto al pozo y la viuda al gozo.
Justicia humana claudica, pero mi Dios sí la aplica.
Es buenísismo el amigo y bueno el pariente, pero se pierden cuando ya no queda nada
Es un loco quien su mal achaca a otro.
En casa del pobre, reventar antes que sobre.